
Por esta especie de admiración, mezclada con cierta nostalgia por tantos héroes futboleros de bigotes, se ve que la promesa de Lavolpe se metió en mi inconciente. En el sueño, me acercaba y le decía: 'si salen campeones, no te afeites. Por un fútbol con bigote, Richard'. Me acuerdo, claramente, que en el sueño lo llamaba 'Richard'
Hoy el fútbol me dio dos alegrías. Por empezar, no salió campeón Boca. Pero más importante aún, Lavolpe no deberá afeitarse porque no dio la vuelta olímpica. Aquellos que impulsamos un fútbol con más bigotes y menos metrosexuales, estamos agradecidos. Y de yapa, pedimos nueva oportunidad en algún club argentino para el Bigotón
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