miércoles, abril 28, 2010

El arte de tomar moscato

A pocas bebidas alcohólicas les tengo tanto respeto como al moscato. El respeto que siento se lo demuestro en la cantidad de líquido que ingiero en cada sorbito, que se podría comparar con los sorbitos del whisky, el ron o alguna otra bebida blanca. O sea, tímidos, medidos, al principio, hasta que se me duerme la mandíbula y empiezan a llegar dosis más generosas y, ya barranca abajo, algún que otro atrevimiento innecesario

El moscato, sobre todo frío, es un verdadero peligro, por su sabor tan dulce. Uno puede distraerse y pensar que está tomando una inocente bebida. Ese es el primer paso hacia la borrachera, destino inevitable de casi todo aquel que se toma un moscato. Justamente, la gracia que le encuentro es entregarme a ese pedo dulzón, que uno reconoce aún mejor cuando quiere ponerse de pie. La comparación la podríamos hacer con esos boxeadores que intentan levantarse luego de besar la lona y sólo consiguen recostarse contra las cuerdas, mientras el referi lo ataja y su rival festeja. El moscato te atiende con su estilo silencioso y directo. Este verano me acuerdo que me tomé medio vasito durante un almuerzo y quedé estacionado frente a la tele durante 40 minutos y todos los comentaristas de 'Estudio Fútbol' me resultaban muy inteligentes y graciosos

¿Qué consejo le darías a alguien que quiere tomar moscato?, me preguntaron más de una vez por la calle. Y yo le diría que es preferible servirse poco varias veces que mucho una sola vez. Con esta técnica, podemos ir comprobando si nos conviene tomar un poquito más o si ya entramos en esa zona en la que las consonantes y las vocales se funden en un sonido gutural e incomprensible

8 comentarios:

Nuri dijo...

Me encanta el moscato, que en mi casa siempre se tenía para dar sabor a algún postre. Cada tanto abría la alacena y le daba un trago del pico. Ahora ya me civilicé y lo tomo en copita de licor.

Petardo Contreras dijo...

Excusas de un ebrio jaja.
Nunca me gusto mucho y eso que aprendí a catar a los 7 años!
Me empalaga

Filoráneo dijo...

Mmm yo soy un nuevo incursionante en el mundo de los vinos. El moscato por ahí no es recomendable para beginners, pero te acepto recomendación de algún buen vino dulce, así la próxima que salga a comprar lo busco. Por ahora me gustó uno que es malbec cosecha tardía, riquísimo (también te pone en pedo).

la secretaria dijo...

jajaja post borrachín simpático!!!
a mí me enseñó a tomar moscato abuela amor, que es una gran moscatera

de paso te quería decir que se me pegó el sá sá sá, y tengo hipo, qué combinación! bueno, ahora me tomo una copita de moscateli y listo

Malhumoretti y Neptuno dijo...

a simple vista parecen pensamientos de drogado

Fede dijo...

Antes de esta nueva experiencia necesito saber como es el dia después de esto. ¿Que tal es la resaca de moscato?

THOIA Bs As dijo...

El moscato sabe mejor acompañando una pizza de mozarella en Las Cuartetas. El que sirven ahí es marca Crotta. Muy rico, aunque recomiendo pedir hielo ya que lo sirven a temperatura ambiente y es más rico bien fresco.

Lucas Gamarra dijo...

A simple vista parece un comentario resentido