miércoles, junio 11, 2008

Día del Vecino

Gracias a unos carteles del Gobierno de la Ciudad, me enteré que hoy es el Día del Vecino. Voy a aprovechar la efeméride para escribir sobre algo que venía teniendo ganas de escribir, pero me daba cierto escalofrío

Hace unos 3 años, en mi edificio se dio una explosión demográfica. En el mismo mes, el portero tuvo una hija y una vecina del segundo tuvo mellizas. Me hice a la idea de que, por un tiempo, me iba a tener que acostumbrar a escuchar los llantos de estas personitas que no eligieron venir a este mundo y, mucho menos, a mi edificio

La nena del portero creció normalmente y dejé de escucharla al poco tiempo, pero las mellis siguen chillando hasta el día de hoy. A ver si soy claro: las escucho llorar casi todos los días, por lo menos una vez al día. No me deja de llamar la atención, porque ya están grandecitas. Lo que antes era un típico llanto por algún berrinche, ahora son gritos a la madrugada. Mantienen un estilo muy marcado y casi inalterable: empieza una, sostiene el llanto y los gritos durante un tiempito y al rato se suma la otra

Siempre que las escucho llorar pienso que esas nenas deben estar quedando bastante traumadas porque tienen motivos para llorar todos los días y eso no puede ser muy bueno (y menos a esa edad)

Yo no sé si en esa casa está todo bien, pero me imagino que no. Por las dudas, les deseo un Feliz Día del Vecino a las mellis y espero que pronto dejen de llorar

2 comentarios:

Liam dijo...

No pude evitar llenarme de melancolia al leer el tema de las mellis. Será mi condición de padre la que me precede. Puede que sea algo no tan grosso, algún transtorno del sueño que se yo...

De cualquier manera me pegó un bajón.

Slds.

Chacho dijo...

Y a las mellizas las sacan a la calle? o las tiene encerradas en el desván?...

Y cúando las sacan, se puede ver sus caras, o usan mantos que cubren sus rostros?

Aúllan de noche, luego de llorar?

Comen pescado crudo, y no precisamente sushi?

Respondeme esto, y yo te digo por qué lloran

Besos, nene