'Estoy convencido de que el amor, la pasión, es un conflicto. Una conflagración. Usted se ríe. Yo le digo que uno busca no sólo subordinar la voluntad del otro; busca aniquilarlo. No, no exagero, ni siquiera pretendo que la idea sea original. Simplemente, sucede así. En el amor, mi amigo, uno devora o lo decapitan. Y demos gracias que la mayoría de los casos termine, inocentemente, con el triunfo de una voluntad sobre otra. ¿Que si hay otros casos? Lea, lea los diarios'
Del cuento 'La Garrapata', del libro 'Las panteras y el templo', de Abelardo Castillo
martes, enero 30, 2007
Jurado de lujo
Desde Bien Ahí queremos saludar a quien convocó a Silvina Chediek como jurado del concurso de cartas de amor, organizado por Metrovías. Sin dudas, se merece el premio al empleado del mes. Me la re imagino a Silvina descalza, con sus piernas flexionadas, sentada en un amplio sillón y con un montón de cartas a su lado. Ella no sólo las leería sino que también las olería con los ojos cerrados, se anotaría alguna frase que le guste mucho y se las comentaría por mail a sus amigas. Silvina es la jurado perfecta para un concurso de estas característicasA propósito del subte, recomiendo este fotolog, que es genial
Pe li cu lón
Aquellos que todavía no vieron (como yo, hasta ayer) 'Crónica de una fuga', de Israel Adrián Caetano, vuelven a tener una oportunidad gracias a su reposición en el complejo de cines Tita MerelloEste peliculón, basado en hechos reales cuenta la historia de cuatro detenidos-desaparecidos que lograron escapar de la Mansión Seré, un campo de concentración clandestino de Morón. Rodrigo de la Serna mantiene el excelente nivel que suele mostrar en cualquier peli o programa de tele, Pablo Echarri está muy medido y Nazareno Casero tiene la mejor actuación de su carrera
No sólo me pareció interesante la idea de rescatar esta historia, sino que también resulta original que una peli de un suspenso insoportable se desarrolle en el contexto de la dictadura militar. Por suerte, 'Crónica de una fuga' carece de todo diálogo o bajada ideológica, que ya se hayan, correspondientemente, en muchas otras películas. Resalto este hecho porque es una peli de género y, por lo tanto, cualquier bajada política podría haberle quitado credibilidad a las escenas. Aquellos prejuiciosos que hayan visto a este film de reojo por la presencia de Echarri, los invito a dejar atrás esos preconceptos y no perdérselo
lunes, enero 29, 2007
Blog recomendado
Como ya lo hemos hecho en otras oportunidades, desde Bien Ahí volvemos a recomendar un blog que acaba de abrir y que ya está bastante bueno. Se trata de Politik pornoshop, un nombre sugestivo y prometedor. Su autora dice haber sido, hace años, una de las bloggeras precursoras del país. Sus primeros escritos dejan en claro que sabe lo que hace. Lean y disfruten
Mi mesa de luz como cementerio
Me desperté de una siesta dominguera, bastante reparadora, por cierto, y ahí la vi: quietita, apoyada en mi mesita de luz. Todo es disminutivo. Todo en silencio. Todo medio frágil. Bastante quietud en el ambiente. La mariposa no parecía haberse inquietado con mi movimiento. 'También debe estar durmiendo la siesta', pensé, autorreferente. 'Hola, mariposa', atiné a saludarla
En mis vacaciones de este año vi muchas mariposas. Había varias amarillas, de un tono muy clarito, que eran las que más revoloteaban. A otras, las más naranjas, solía encontrármelas en el arroyo. A ninguna la había visto tan de cerca como a esta, que, a decir verdad, se la veía un poco más pálida y no tan vivaz. Me levanté de la cama y me vine a la compu, a escribir algo y a leer blogs y diarios, como casi siempre
Antes de irme, me fijé si todavía estaba ahí. Y ahí seguía, quietita, al lado del velador, casi en la misma posición. No la saludé cuando salí a cenar
Cuando volví ya no le presté atención, se ve que ya no me llamó la atención como antes. Sin embargo, antes de dormirme me di cuenta de que seguía al costado de mi cama. Temí que se hubiera muerto, así que le toqué las alas. Las abrió y las cerró un par de veces, casi en cámara lenta. Hacía un pequeño ruido al abrirlas y las cerraba lentamente. Nunca había visto a una mariposa hacer tanto esfuerzo por abrir y cerrar las alas. Me di cuenta de que sus alas eran naranjas y negras, pero la verdad es que se estaban oscureciendo cada vez más. Es obvio que se está por morir, porque casi ni se movió. Ni siquiera se le ocurrió salir volando. Apenas aleteó, como si se hubiera sentido en el compromiso de demostrar que era una mariposa. Si hubiese sido un perro, seguro que pegaba un ladrido de esos que no asustan a nadie
Su presencia a mi lado, la certeza de que se va a morir en mi mesita de luz la verdad es que me aturdió un poco. Quise leer y no me pude concentrar. Tampoco logré conciliar el sueño. Se me ocurrió que venir a escribir esto sería un buen antídoto. Quizás, se haya ido cuando vuelva a mi pieza. Ojalá así sea, porque no me gustaría tener un cadáver en mi mesita de luz. Pero estoy casi seguro de que va a estar ahí. Voy a tener que inventar un ritual para que tenga un entierro digno. Tal vez la meta en las páginas de uno de los libros que estoy leyendo. Otra posibilidad, mejor aún, es que la entierre en una de mis plantas y así su espíritu (alguna vez revoltoso, bastante fiacoso desde que yo la conocí) vuelve a crecer junto a mi enredadera, que se marchitó un poco con mi ausencia estival
Actualización: se murió, nomás
En mis vacaciones de este año vi muchas mariposas. Había varias amarillas, de un tono muy clarito, que eran las que más revoloteaban. A otras, las más naranjas, solía encontrármelas en el arroyo. A ninguna la había visto tan de cerca como a esta, que, a decir verdad, se la veía un poco más pálida y no tan vivaz. Me levanté de la cama y me vine a la compu, a escribir algo y a leer blogs y diarios, como casi siempre
Antes de irme, me fijé si todavía estaba ahí. Y ahí seguía, quietita, al lado del velador, casi en la misma posición. No la saludé cuando salí a cenar
Cuando volví ya no le presté atención, se ve que ya no me llamó la atención como antes. Sin embargo, antes de dormirme me di cuenta de que seguía al costado de mi cama. Temí que se hubiera muerto, así que le toqué las alas. Las abrió y las cerró un par de veces, casi en cámara lenta. Hacía un pequeño ruido al abrirlas y las cerraba lentamente. Nunca había visto a una mariposa hacer tanto esfuerzo por abrir y cerrar las alas. Me di cuenta de que sus alas eran naranjas y negras, pero la verdad es que se estaban oscureciendo cada vez más. Es obvio que se está por morir, porque casi ni se movió. Ni siquiera se le ocurrió salir volando. Apenas aleteó, como si se hubiera sentido en el compromiso de demostrar que era una mariposa. Si hubiese sido un perro, seguro que pegaba un ladrido de esos que no asustan a nadie
Su presencia a mi lado, la certeza de que se va a morir en mi mesita de luz la verdad es que me aturdió un poco. Quise leer y no me pude concentrar. Tampoco logré conciliar el sueño. Se me ocurrió que venir a escribir esto sería un buen antídoto. Quizás, se haya ido cuando vuelva a mi pieza. Ojalá así sea, porque no me gustaría tener un cadáver en mi mesita de luz. Pero estoy casi seguro de que va a estar ahí. Voy a tener que inventar un ritual para que tenga un entierro digno. Tal vez la meta en las páginas de uno de los libros que estoy leyendo. Otra posibilidad, mejor aún, es que la entierre en una de mis plantas y así su espíritu (alguna vez revoltoso, bastante fiacoso desde que yo la conocí) vuelve a crecer junto a mi enredadera, que se marchitó un poco con mi ausencia estival
Actualización: se murió, nomás
domingo, enero 28, 2007
Nuevas categorías de amistad
A cierta edad de nuestra vida (en la niñez o en la secundaria, más o menos, cuando todavía no salimos de cierto mundo aniñado) es muy fácil identificar quiénes son nuestros amigos. En general, son aquellos con los que más nos gusta estar en las distintas actividades que realizamos: se pueden tener amigos del colegio, del club, de Inglés, de Pintura, de Danza, de donde fuera. Inclusive, en la niñez se da la extraña categoría de 'hijos de los amigos de mis papás'
Dentro de esa cantidad de amigos, resaltaba con luz propia una elite muy especial: los Mejores Amigos. Eran uno o dos de cada uno de esos ámbitos que tenían características muy especiales, con quienes nos entendíamos mejor que con nadie más. También se podía dar la situación de que la categoría Mejor Amigo no contara con candidatos en alguna de esas actividades: siempre está la chance de no hacerse amigos en algún ámbito. A la hora de mencionar a algunos de esos elegidos, uno podía llamarlos, por ejemplo, 'mi mejor amigo de la primaria' o 'mi mejor amiga de Danza'
Por suerte, el tiempo va avanzando y uno sigue conociendo gente. Llega un momento, en el que ya no recuerda dónde se hizo amigo de alguien ni cómo llegó a tejer una relación tan cercana con alguna persona. El 'grupo de amigos' tiende a perderse y se empiezan a tener amigos sueltos. Las personas ya no son 'mi Mejor Amigo del club', sino que pasan a ser nombres propios ('mi amigo Fulano'). A veces, son sobrevivientes de alguno de esos grupos de pertenencia (por ejemplo, te quedó un solo amigo de la secundaria). Otras veces, son personas que conociste en alguna instancia y la amistad se fue dando sola (ejemplo: amigo que conociste en las vacaciones)
La inserción en el mercado laboral también tiene su influencia en el mapa de las amistades. A medida que se va cambiando de trabajo (cosa que hice bastante, afortunadamente), uno va dejando atrás a muchos compañeros de laburo y se va quedando con unos pocos amigos
A mi modo de ver algunas cosas, llega una edad en la que suena medio anacrónico hablar de 'mejor amigo'. Realmente, no sé cuál es mi mejor amigo, no sé si tengo uno solo. Siento que tengo, por lo menos, cinco y hay algunos otros que se podrían sumar a la lista. Es por eso, que considero que habría que sumar nuevas categorías a la amistad. Es linda la categoría de Mejor Amigo, pero, tal vez, no sea del todo exacta ni abarcativa. Es por eso que invito a crear nuevas categorías de amistad, que podrían estar relacionadas con las distintas actividades que hacemos. Por ejemplo: 'mejor compañero de copas', 'mejor amigo en recitales', 'mejor acompañante al cine', 'mejor amigo en fiestas', 'amigo más interesante para charlar cosas serias', 'mejor amigo que te pone los puntos', 'amigo que más te hace reir', 'amigo que mejor te charla por msn'
Dentro de esa cantidad de amigos, resaltaba con luz propia una elite muy especial: los Mejores Amigos. Eran uno o dos de cada uno de esos ámbitos que tenían características muy especiales, con quienes nos entendíamos mejor que con nadie más. También se podía dar la situación de que la categoría Mejor Amigo no contara con candidatos en alguna de esas actividades: siempre está la chance de no hacerse amigos en algún ámbito. A la hora de mencionar a algunos de esos elegidos, uno podía llamarlos, por ejemplo, 'mi mejor amigo de la primaria' o 'mi mejor amiga de Danza'Por suerte, el tiempo va avanzando y uno sigue conociendo gente. Llega un momento, en el que ya no recuerda dónde se hizo amigo de alguien ni cómo llegó a tejer una relación tan cercana con alguna persona. El 'grupo de amigos' tiende a perderse y se empiezan a tener amigos sueltos. Las personas ya no son 'mi Mejor Amigo del club', sino que pasan a ser nombres propios ('mi amigo Fulano'). A veces, son sobrevivientes de alguno de esos grupos de pertenencia (por ejemplo, te quedó un solo amigo de la secundaria). Otras veces, son personas que conociste en alguna instancia y la amistad se fue dando sola (ejemplo: amigo que conociste en las vacaciones)
La inserción en el mercado laboral también tiene su influencia en el mapa de las amistades. A medida que se va cambiando de trabajo (cosa que hice bastante, afortunadamente), uno va dejando atrás a muchos compañeros de laburo y se va quedando con unos pocos amigos
A mi modo de ver algunas cosas, llega una edad en la que suena medio anacrónico hablar de 'mejor amigo'. Realmente, no sé cuál es mi mejor amigo, no sé si tengo uno solo. Siento que tengo, por lo menos, cinco y hay algunos otros que se podrían sumar a la lista. Es por eso, que considero que habría que sumar nuevas categorías a la amistad. Es linda la categoría de Mejor Amigo, pero, tal vez, no sea del todo exacta ni abarcativa. Es por eso que invito a crear nuevas categorías de amistad, que podrían estar relacionadas con las distintas actividades que hacemos. Por ejemplo: 'mejor compañero de copas', 'mejor amigo en recitales', 'mejor acompañante al cine', 'mejor amigo en fiestas', 'amigo más interesante para charlar cosas serias', 'mejor amigo que te pone los puntos', 'amigo que más te hace reir', 'amigo que mejor te charla por msn'
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viernes, enero 26, 2007
El rinconcete de la cultura
Volví de las vacaciones con muchas ganas de ir a recitales, al cine o a donde fuera. Así que me propuse tratar de ir a la mayor cantidad de eventos culturales lo antes posible. Además, era un plan absolutamente funcional a la idea de no estar tanto tiempo en la casa de mis viejos. Acá va una reseña sobre lo que vi en estos días
Sábado 20: recién llegadito y con el bolso sin desarmar, fui a ver a Palo Pandolfo. En realidad, también quería ver a Flopa y a Gabo, que tocaban más temprano, pero me desperté algo tarde de la siesta y sin ánimo de salir corriendo. El recital de Palo, la verdad, fue malísimo. Arrancó cantando cuatro temas él solo con su guitarra. El peor fue el que le dedicó a sus hijas, que repetía muchas veces 'qué lindas que son las nenas'. Para no aburrirme, me imaginaba a Francella cantando esa misma frase. Después entró la banda, que se notó que tenía poco tiempo de rodaje: todos los arreglos y cortes salieron mal y parecía que ni conocían algunos temas
Palo compuso temas hermosos en Don Cornelio y también en Los Visitantes. Siempre quedó a punto de convertirse en un artista 'exitoso', pero está claro que eso no le importa y que tampoco podría ser alguien masivo. Mi recuerdo de Los Visitantes en vivo era tan malo como el show del otro día. Igualmente, a Palo le perdono casi todo porque es un maestro y sus discos viejos son para guardar junto al corazón. Los solistas no los escuché con mucho detenimiento, pero no me llamaron demasiado la atención. No quiero dejar de mencionar que me apabuyó la actitud rockera del flaco que toca el bandoneón en la banda de Palo. También toca, con mucho entusiasmo y energía, la pandereta y algunos instrumentos locos. Un bien ahí gigante por él
Domingo 21: en total soledad, encaré con la bici hacia el Malba. Estacioné en el shopping que está cerca y me vi dos pelis: 'Farenheit 451', de François Truffaut, y 'En el hoyo', de Juan Carlos Rulfo. La primera está basada en el clásico libro de Ray Bradbury. Bah, en realidad digo 'clasico libro' pero la verdad es que no lo leí (todavía) ni sabía de qué iba la historia. Para aquellos que tampoco saben, acá va un resumen: en un contexto futurista, los hombres están completamente alienados: mirando la tele todo el día y tomando pastillas para dormir (conozco gente que aplica en las dos categorías). El estado prohíbe la lectura de libros y los bomberos se encargan de quemar todo ejemplar que encuentran por ahí. '¿Nunca leíste uno de los libros que quemás?', le pregunta una chica al protagonista. El le responde que no, porque no le gusta leer y porque, por sobre todo, está prohibido y él no quiere ir en contra de las reglas. Sin embargo, comienza a leer algunos libros, a escondidas. El se siente cada vez peor con su trabajo, pierde un ascenso que le iban a dar y ya no soporta a la idiota de su mujer. Es una historia hermosa en la que (ATENCION VOY A CONTAR EL FINAL, NO DIGAN QUE NO AVISE) al final el protagonista se va a vivir a una tierra en la que cada persona se sabe un libro de memoria y se lo cuenta a quien se lo pida. Me quedé pensando en ese punto y, aprovechando la convivencia con mis viejos, les pregunté qué libro serían ellos: mi vieja eligió 'Corazón', de Edmundo de Amicis, y mi viejo eligió 'Cambio de paradigma', de Deepack Chopra. Por mi lado, elegiría 'A sangre fría', de Truman Capote, o alguno de Manuel Puig
La otra peli que vi es un documental sobre los obreros que construyeron una autopista en el DF mexicano. Un reflejo excelente sobre la explotación laboral, la alienación y cómo uno puede terminar laburando muchísimo (dejando su salud en el camino) para algo que jamás utilizará. Al final, uno de los protagonistas dice que no tiene ni para bicicleta, así que jamás usará la autopista. Otra frase fabulosa es de un trabajador que dice 'el trabajo nunca se acaba. El que se acaba es uno'. También muestran a las familias de algunos protagonistas, en las que se puede comprobar que la explotación laboral viene de hace rato y que es imposible que sus integrantes salgan de ese espiral. Bastante dura por momentos, aunque también tiene diálogos muy graciosos
Lunes 22: en señal de agradecimiento por haberme soportado estos días sin haber dado preaviso, invité a mis viejos a ver a La Bomba de Tiempo, un grupo de percusión que toca todos los lunes en la Ciudad Cultural Konex. La propuesta de la banda es bastante original porque cuenta con un director de orquesta que le va diciendo a cada uno de los músicos (son más de 10) cuándo tocar y cuándo callarse. Además, en cada función cuentan con un artista invitado distinto. Esta vez, tocaron un trompetista y un violinista
Más allá del aspecto musical, que fue excelente, fue un momento súper tierno que compartimos con mis viejos. Ellos bailaron durante casi todo el show, aunque al final se los veía un poco cansados. El mejor paso de la noche lo creó mi vieja: combinó sus eternas ganas de charlar con un pasito de baile, que le permitía venir hasta donde estaba yo, comentarme algo (desde los looks de la gente hasta algo que le había pasado a la hija de una amiga de ella) y luego hacer de nuevo su pasito, pero en reversa y, así, volver hasta donde estaba parada
Jueves 25: con Herno, un amigo que conocí gracias a Bien Ahí, fuimos a ver 'Noi, el albino', de Dagur Kari. La peli, que tiene unos colores increíbles porque transcurre en el invierno de Islandia, o sea que está todo congelado, gira alrededor de un adolescente que no tiene la menor idea de qué hacer con sus días. Pese a que su padre vive (en realidad, es alcohólico, depresivo y taxista), él convive con su abuela, que es casi una zombie. En un pueblo en el que no hay casi nada para hacer, Noi se aburre en la escuela, su refugio es un sótano en su casa y no tiene amigos. Su única puerta de salida es una chica que conoce. No voy a contar mucho más porque todavía está en cartel (si es que la sala chiquita del Cosmos, en la que proyectan DVD, cuenta como cartel). Recomiendo bajarla, porque me gustó bastante. En otro orden de cosas, la peli confirmó mi teoría de que los albinos no irradian ventura, precisamente
Sábado 20: recién llegadito y con el bolso sin desarmar, fui a ver a Palo Pandolfo. En realidad, también quería ver a Flopa y a Gabo, que tocaban más temprano, pero me desperté algo tarde de la siesta y sin ánimo de salir corriendo. El recital de Palo, la verdad, fue malísimo. Arrancó cantando cuatro temas él solo con su guitarra. El peor fue el que le dedicó a sus hijas, que repetía muchas veces 'qué lindas que son las nenas'. Para no aburrirme, me imaginaba a Francella cantando esa misma frase. Después entró la banda, que se notó que tenía poco tiempo de rodaje: todos los arreglos y cortes salieron mal y parecía que ni conocían algunos temasPalo compuso temas hermosos en Don Cornelio y también en Los Visitantes. Siempre quedó a punto de convertirse en un artista 'exitoso', pero está claro que eso no le importa y que tampoco podría ser alguien masivo. Mi recuerdo de Los Visitantes en vivo era tan malo como el show del otro día. Igualmente, a Palo le perdono casi todo porque es un maestro y sus discos viejos son para guardar junto al corazón. Los solistas no los escuché con mucho detenimiento, pero no me llamaron demasiado la atención. No quiero dejar de mencionar que me apabuyó la actitud rockera del flaco que toca el bandoneón en la banda de Palo. También toca, con mucho entusiasmo y energía, la pandereta y algunos instrumentos locos. Un bien ahí gigante por él
Domingo 21: en total soledad, encaré con la bici hacia el Malba. Estacioné en el shopping que está cerca y me vi dos pelis: 'Farenheit 451', de François Truffaut, y 'En el hoyo', de Juan Carlos Rulfo. La primera está basada en el clásico libro de Ray Bradbury. Bah, en realidad digo 'clasico libro' pero la verdad es que no lo leí (todavía) ni sabía de qué iba la historia. Para aquellos que tampoco saben, acá va un resumen: en un contexto futurista, los hombres están completamente alienados: mirando la tele todo el día y tomando pastillas para dormir (conozco gente que aplica en las dos categorías). El estado prohíbe la lectura de libros y los bomberos se encargan de quemar todo ejemplar que encuentran por ahí. '¿Nunca leíste uno de los libros que quemás?', le pregunta una chica al protagonista. El le responde que no, porque no le gusta leer y porque, por sobre todo, está prohibido y él no quiere ir en contra de las reglas. Sin embargo, comienza a leer algunos libros, a escondidas. El se siente cada vez peor con su trabajo, pierde un ascenso que le iban a dar y ya no soporta a la idiota de su mujer. Es una historia hermosa en la que (ATENCION VOY A CONTAR EL FINAL, NO DIGAN QUE NO AVISE) al final el protagonista se va a vivir a una tierra en la que cada persona se sabe un libro de memoria y se lo cuenta a quien se lo pida. Me quedé pensando en ese punto y, aprovechando la convivencia con mis viejos, les pregunté qué libro serían ellos: mi vieja eligió 'Corazón', de Edmundo de Amicis, y mi viejo eligió 'Cambio de paradigma', de Deepack Chopra. Por mi lado, elegiría 'A sangre fría', de Truman Capote, o alguno de Manuel Puig
La otra peli que vi es un documental sobre los obreros que construyeron una autopista en el DF mexicano. Un reflejo excelente sobre la explotación laboral, la alienación y cómo uno puede terminar laburando muchísimo (dejando su salud en el camino) para algo que jamás utilizará. Al final, uno de los protagonistas dice que no tiene ni para bicicleta, así que jamás usará la autopista. Otra frase fabulosa es de un trabajador que dice 'el trabajo nunca se acaba. El que se acaba es uno'. También muestran a las familias de algunos protagonistas, en las que se puede comprobar que la explotación laboral viene de hace rato y que es imposible que sus integrantes salgan de ese espiral. Bastante dura por momentos, aunque también tiene diálogos muy graciosos
Lunes 22: en señal de agradecimiento por haberme soportado estos días sin haber dado preaviso, invité a mis viejos a ver a La Bomba de Tiempo, un grupo de percusión que toca todos los lunes en la Ciudad Cultural Konex. La propuesta de la banda es bastante original porque cuenta con un director de orquesta que le va diciendo a cada uno de los músicos (son más de 10) cuándo tocar y cuándo callarse. Además, en cada función cuentan con un artista invitado distinto. Esta vez, tocaron un trompetista y un violinistaMás allá del aspecto musical, que fue excelente, fue un momento súper tierno que compartimos con mis viejos. Ellos bailaron durante casi todo el show, aunque al final se los veía un poco cansados. El mejor paso de la noche lo creó mi vieja: combinó sus eternas ganas de charlar con un pasito de baile, que le permitía venir hasta donde estaba yo, comentarme algo (desde los looks de la gente hasta algo que le había pasado a la hija de una amiga de ella) y luego hacer de nuevo su pasito, pero en reversa y, así, volver hasta donde estaba parada
Jueves 25: con Herno, un amigo que conocí gracias a Bien Ahí, fuimos a ver 'Noi, el albino', de Dagur Kari. La peli, que tiene unos colores increíbles porque transcurre en el invierno de Islandia, o sea que está todo congelado, gira alrededor de un adolescente que no tiene la menor idea de qué hacer con sus días. Pese a que su padre vive (en realidad, es alcohólico, depresivo y taxista), él convive con su abuela, que es casi una zombie. En un pueblo en el que no hay casi nada para hacer, Noi se aburre en la escuela, su refugio es un sótano en su casa y no tiene amigos. Su única puerta de salida es una chica que conoce. No voy a contar mucho más porque todavía está en cartel (si es que la sala chiquita del Cosmos, en la que proyectan DVD, cuenta como cartel). Recomiendo bajarla, porque me gustó bastante. En otro orden de cosas, la peli confirmó mi teoría de que los albinos no irradian ventura, precisamente
martes, enero 23, 2007
Sociología barata
Volver a vivir con mis viejos, aunque sea por unos pocos días, implicó volver a ciertos escenarios y situaciones que tenía completamente olvidados. Uno de los más shockeantes se dio ayer, cuando estaba hablando por teléfono con un amigo. En el medio de la charla, se escuchó que mi vieja había levantado otro tubo. 'Ah, está hablando', escuché que le comentaba a mi viejo
También tuve regresiones cuando me llamaron para comer, cuando tuve que cargar las bolsas del supermercado y cuando me ordenaron levantar la mesa. Creo que ese último punto fue casi un exceso y elevé mi voz, mientras llevaba los platos sucios a la pileta. Otras situaciones graciosas se dieron cuando mi vieja se interesó por un disco que estaba escuchando (me pidió que se lo grabara) o cuando se puso detrás mío para leerme el monitor: '¿qué dice? Sin anteojos no leo nada', confesó
Otra práctica familiar que retomamos fue la del zapping, que incluyó millones de comentarios sobre todo lo que aparecía en pantalla: una mina, un auto, un político, una propaganda, un logo de un canal que no está transmitiendo, lo que fuera. La verdad, es que en los canales de películas y series no encontramos nada, así que nos colgamos mirando un rato de la transmisión de Cosquín. Vimos algunas canciones bastante lindas (mi vieja se animó a cantar un estribillo de una que conoció, mientras mi viejo decía 'estos son tan antiguos que hasta deben querer que vuelvan los milicos'), hasta que subió a escena un combinado de danza neuquina, que bailaba el folklore más tradicional que se pudan imaginar, incluyendo pañuelos y hombres con botas con taco
Esa danza nos empezó a deprimir, el comentarismo (algo fundamental en esta vida) dejó de fluir, así que decidí cambiar de canal. La nueva distribución de canales quiso que la señal siguiente fuera Canal 26 y justo estaban dando la noticia de los carteles que aparecieron con la leyenda 'No jodan con Perón'. Entre la liturgia folklórica en un canal y la liturgia peronista en otro, con mis viejos accedimos en pocos segundos a un casi perfecto resumen de lo que es gran parte de este país: folklore (la tradición más anticuada y aburrida) y peronismo. Cualquier otro atisbo de progresismo, de propuesta artística diferente, de posibilidad de cambio, es algo que tengo la sensación de que quedará circuncripto a las grandes ciudades, especialmente Buenos Aires. En el resto del país, siguen mandando los mismos intereses y tradiciones que hace unas cuantas décadas
También tuve regresiones cuando me llamaron para comer, cuando tuve que cargar las bolsas del supermercado y cuando me ordenaron levantar la mesa. Creo que ese último punto fue casi un exceso y elevé mi voz, mientras llevaba los platos sucios a la pileta. Otras situaciones graciosas se dieron cuando mi vieja se interesó por un disco que estaba escuchando (me pidió que se lo grabara) o cuando se puso detrás mío para leerme el monitor: '¿qué dice? Sin anteojos no leo nada', confesó
Otra práctica familiar que retomamos fue la del zapping, que incluyó millones de comentarios sobre todo lo que aparecía en pantalla: una mina, un auto, un político, una propaganda, un logo de un canal que no está transmitiendo, lo que fuera. La verdad, es que en los canales de películas y series no encontramos nada, así que nos colgamos mirando un rato de la transmisión de Cosquín. Vimos algunas canciones bastante lindas (mi vieja se animó a cantar un estribillo de una que conoció, mientras mi viejo decía 'estos son tan antiguos que hasta deben querer que vuelvan los milicos'), hasta que subió a escena un combinado de danza neuquina, que bailaba el folklore más tradicional que se pudan imaginar, incluyendo pañuelos y hombres con botas con tacoEsa danza nos empezó a deprimir, el comentarismo (algo fundamental en esta vida) dejó de fluir, así que decidí cambiar de canal. La nueva distribución de canales quiso que la señal siguiente fuera Canal 26 y justo estaban dando la noticia de los carteles que aparecieron con la leyenda 'No jodan con Perón'. Entre la liturgia folklórica en un canal y la liturgia peronista en otro, con mis viejos accedimos en pocos segundos a un casi perfecto resumen de lo que es gran parte de este país: folklore (la tradición más anticuada y aburrida) y peronismo. Cualquier otro atisbo de progresismo, de propuesta artística diferente, de posibilidad de cambio, es algo que tengo la sensación de que quedará circuncripto a las grandes ciudades, especialmente Buenos Aires. En el resto del país, siguen mandando los mismos intereses y tradiciones que hace unas cuantas décadas
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Relatos
Post frustrado
Ayer iba a preguntar si la regla que no permite enterrar a personas tatuadas en los cementerios judíos también involucraban a quienes fueron tatuados en campos de concentración. Pero después chequeé el dato y resultó ser un mito urbano. Así que se me cagó el post. No obstante lo cual, también me quedé tranquilo porque me van a poder enterrar en La Tablada, sin problemas
No caigan en esta trampa
Hace ya un par de años que el Danette se instaló como el mejor postre que se puede adquirir en una góndola de lácteos. Quizás, aprovechó un vacío que se generó en ese mercado cuando el Sandy no pudo reformularse (ese Patito quedó estancado en el tiempo), el Shimmy no tuvo nuevas ofertas y al siempre relegado Serenito no le dio para pegar el gran saltoHace dos años cuando estuve en Río de Janeiro me sorprendí con la cantidad de variedades que vendían de Danette. En ese tipo de cosas, que elevan la calidad de vida, son en las que los brasileros nos sacan una ventaja que jamás podremos descontar. Recuerdo haber probado, sin mucho éxito, la versión 'Brigadeiro'
Por suerte y esporádicamente, a los clásicos de Dulce de leche y Chocolate, se les fueron agregando algunas otras versiones. Algunas, con gran acierto (Chocolate blanco), otras algo insípidas (Crema Americana, aunque estoy hablando de puro prejuicioso, porque no lo probé. Pero, seamos sinceros, nunca puede estar muy bueno algo de Crema Americana) y otros que directamente fueron malísimos (Bocadito, que intentaba ser una versión postre del Cabsha, sin nombrarlo)
Hoy recibí con todo agrado la invitación de mi vieja de ir al súper con ella para comprar cosas que me gustaran a mi (mimado!). Obviamente, me detuve en la góndola de lácteos para comprar un par de Danette de Dulce de Leche y me encontré con una tentación irresistible: 'Danette Duplette'. Quizás fue el nombre cacofónico, pero lo cierto es que rápidamente puse un par en el changuito. 'Cremme & Caramel' explica la tapita del postre
Me aguanté las ganas de comerlo al mediodía porque quizás no estaba lo suficientemente frío, así que lo probé a la noche. El resultado fue bastante flojo: un flancito medio zozo, en el que la 'cremme' no es muy rica y el 'caramel' no llega a ser dulce de leche. En fin, espero advertirlos antes de que caigan en este fraude del marketing. Por cierto, para aquellos que tienen paladares sutiles, les recomiendo el de Chocolate Blanco, que fue uno de los hits de las vacaciones
Nota: como se darán cuenta los más avispados (o los menos chicatos), la imagen la saqué de Coto Digital, el único supermercado online que ofrecía Danette Duplette. Tiene un efecto que es como cuando en la tele algún canal deja muy esfumado su logo para que no le choreen las imágenes (ESPN con la NBA o, más lejos en el tiempo, Canal 9 en la transmisión del fatídico Juventus - River)
lunes, enero 22, 2007
Separados al nacer
Flavio Pedemonti y un integrante de Opus 4 son realmente parecidos, hasta podríamos decir que son hermanosComo para completar este post tan 'Todo x 2$', adjunto unas clases de cordobés, que me acercó gentilmente Lady Ryk, habitual comentadora y lectora de Bien Ahí. También agradecemos al Capitano por haber subido la foto, ya que anduve con problemas técnicos
Una ilusión que duró poco
Sepan entenderme. Lo más probable es que mientras siga viviendo, momentáneamente, en la casa de mis viejos, Bien Ahí se inunde de anécdotas de mi infancia. Es casi inevitable. Vivo un deja vu que atrasa mucho y rápidamente noté que la convivencia con mis viejos es casi igual a cuando me fui de acá, hace un poco más de cinco años. Así, los ruidos, las charlas, lo que me cuentan, tengo la sensación de ya haberlo vividoAsí que, en medio de este contexto, hoy me dieron ganas de escribir sobre una ilusión que duró demasiado poco. Mi viejo durante varias décadas laburó vendiendo equipos de audio (para uso doméstico y también para estudios de grabación). La verdad es que era un negocio medianamente groso y tenía productos que, para la época, eran muy modernos. A veces, en forma de pago le daban algún otro producto de alta tecnología. Así llegó a casa la primera video casetera, que era de esas en las que el video salía expulsado hacia arriba (y no hacia adelante, como las más modernas, si es que ese calificativo puede aplicar para una video casetera)
Pero mucho más revolucionario que la video fue cuando llegó a casa con una computadora. Ubíquense temporalmente: eran los 80 y tener una computadora era todo un logro. Era la muestra de que la economía familiar andaba bien y que se invertía en diversión y tecnología. Logo, la tortuguita, AD 50 DE 45, diskettes gigantes, caseteras que se conectaban a la compu. Saber inglés y computación te garantizaba un futuro próspero
Lo que más me molestaba no era el hecho de que a ese modelo no lo conocía nadie (aunque reconozco que me daba algo de pudor, algo similar a lo que sentía luciendo unas Nike Feraldy), sino que jamás pudimos jugar a nada. El fracaso fue total. Tenía 2 o 3 juegos a los que nunca pudimos domar. Recuerdo especialmente uno de una navecita a la que había que estacionar (o algo así). La navecita siempre terminaba estrellada, con uno de esos sonidos bien midi de la época. Lo cierto es que la compu terminó en la baulera mucho antes de lo que todos calculábamos y no tuvo ni siquiera 15 minutos de gloria. Por suerte, algunos amigos tenían Commodores más modernas y María Gabriela, mi vecina del 9º, tenía Atari
sábado, enero 20, 2007
Cambio de planes
Volví de mis vacaciones con enorme expectativa por ver cómo estaba mi casa. Durante los días que estuve afuera, adentro se quedó un pintor. Era la primera vez que pintaba mi casa, así que la ansiedad era importante
Apenas me bajé del bondi rumbo a mi casa, tuve la primera mala señal: la panadería estaba cerrada. Adiós a mi plan de comer churros rellenos o facturas con pastelera. Sin embargo, no sabía que lo peor estaba por llegar
La puerta de mi casa estaba pintadita, más blanca que nunca. Cuando me fui, estaba gris y horrible, ahora se la veía nueva. Con el bolso en el hombro, me parecía más linda que nunca. Abrí la puerta y allí estaba el caos: pinceles, broches, tachos de pintura, papel de diario, cartón corrugado a modo de alfombra, botellas de Coca vacías. Todo esto quería decir una sola cosa: el pintor no había terminado y, por lo tanto, me tenía que ir de mi casa porque estaba, simplemente, inhabitable
A este panorama algo desalentador (aunque cabe mencionar que el living sí está terminado y quedó muy lindo), hay que sumarle un grado de incomunicación, porque el teléfono, nuevamente, dejó de funcionar. Semejante avalancha de información, recién llegado de vacaciones, fue demasiado. Me vine a lo de mis viejos, donde parece que me voy a quedar estos días. Ellos me recibieron muy contentos, pero yo todavía no les confirmé que me voy a quedar acá. Me da impresión volver a convivir con ellos, nunca pensé que iba a tener que volver a escuchar sus pasos por el pasillo o que me preguntaran a dónde me voy
Necesitaba estar en mi casa, con mis cosas, con mi música, en calzones. Estoy acá hace 4 horas y ya extraño hasta a mi carpeta de Favoritos en el Explorer. Por lo menos esta gente ahora tiene banda ancha y casi ningún interés por usar la computadora, que está en lo que hace unos años era mi pieza (no quedó ni la cama!). Ya que estaba, espié en el Historial: jueves y viernes entradon a una página por día (y no era esta, por suerte). El miércoles vi que entraron a páginas de hoteles y de turismo. Mi olfato detectivesco intuye que están organizando un viaje. Ojalá se vayan mañana y me dejen el auto
Apenas me bajé del bondi rumbo a mi casa, tuve la primera mala señal: la panadería estaba cerrada. Adiós a mi plan de comer churros rellenos o facturas con pastelera. Sin embargo, no sabía que lo peor estaba por llegar
La puerta de mi casa estaba pintadita, más blanca que nunca. Cuando me fui, estaba gris y horrible, ahora se la veía nueva. Con el bolso en el hombro, me parecía más linda que nunca. Abrí la puerta y allí estaba el caos: pinceles, broches, tachos de pintura, papel de diario, cartón corrugado a modo de alfombra, botellas de Coca vacías. Todo esto quería decir una sola cosa: el pintor no había terminado y, por lo tanto, me tenía que ir de mi casa porque estaba, simplemente, inhabitable
A este panorama algo desalentador (aunque cabe mencionar que el living sí está terminado y quedó muy lindo), hay que sumarle un grado de incomunicación, porque el teléfono, nuevamente, dejó de funcionar. Semejante avalancha de información, recién llegado de vacaciones, fue demasiado. Me vine a lo de mis viejos, donde parece que me voy a quedar estos días. Ellos me recibieron muy contentos, pero yo todavía no les confirmé que me voy a quedar acá. Me da impresión volver a convivir con ellos, nunca pensé que iba a tener que volver a escuchar sus pasos por el pasillo o que me preguntaran a dónde me voy
Necesitaba estar en mi casa, con mis cosas, con mi música, en calzones. Estoy acá hace 4 horas y ya extraño hasta a mi carpeta de Favoritos en el Explorer. Por lo menos esta gente ahora tiene banda ancha y casi ningún interés por usar la computadora, que está en lo que hace unos años era mi pieza (no quedó ni la cama!). Ya que estaba, espié en el Historial: jueves y viernes entradon a una página por día (y no era esta, por suerte). El miércoles vi que entraron a páginas de hoteles y de turismo. Mi olfato detectivesco intuye que están organizando un viaje. Ojalá se vayan mañana y me dejen el auto
Aviva giles: ¡plop!
Por cierto, no quiero dejar de mencionar que Condorito es pasión en Chile, su país de origen. La gente lo lee en todos lados y sigue siendo una de las revistas más vendidas
viernes, enero 19, 2007
Sácate
Podrán acusarme de tinellizar a Bien Ahí con este videíto con algunos foules de fútbol muy violentos. Pero la verdad es que un buen foul despierta casi la misma emoción que un golazo. Dos consejos:
1) Presten atención a la cantidad de intervenciones de Marco Materazzi. Creo que llegan a 4, una más violenta que la otra
2) Noten cómo el Diego se planta a repartir patadas a lo loco y termina en el piso. El cierre es con un piñón argentino histórico
1) Presten atención a la cantidad de intervenciones de Marco Materazzi. Creo que llegan a 4, una más violenta que la otra
2) Noten cómo el Diego se planta a repartir patadas a lo loco y termina en el piso. El cierre es con un piñón argentino histórico
miércoles, enero 17, 2007
¿De qué lado estás? (hoy: ¿gato o perro?)
A grandísimos rasgos, las mascotas hogareñas se dividen en dos: perros o gatos. Los peces, los reptiles, los hamsters, en definitiva, las boludeces, ocupan un segundo plano en este aspecto. A mi, me dan mucha fiaca tanto los perros como los gatos. No me divierte ni la compañía incondicional de unos, como tampoco el supuesto misterio que tienen los otros. Si tuviera que elegir, tendría un gato en departamento y un perro (silencioso) en una casa, pero la verdad es que no imagino ninguna de las dos situacioniesPara no perder el hábito de discutir boludeces y de plantar posición en temas que consideramos realmente trascendentes, se abre nuevamente esta tribuna para que cada uno de los lectores de Bien Ahí comente qué mascota prefiere: ¿los gatos o los perros? Animate, timidón, seguro que tenés algo que decir
martes, enero 16, 2007
Diálogo en el Hipódromo (hace dos años)
jose: hola
Vecino de la Planta Baja: ¿De dónde te tengo a vos?
jose: del edificio. Vivo en el primer piso
Vecino de la Planta Baja: Ah, cierto. ¿Qué tal?
Encontrarme a un vecino en el Hipódromo fue muy groso. Que no me reconociera, directamente fue todo
Vecino de la Planta Baja: ¿De dónde te tengo a vos?
jose: del edificio. Vivo en el primer piso
Vecino de la Planta Baja: Ah, cierto. ¿Qué tal?
Encontrarme a un vecino en el Hipódromo fue muy groso. Que no me reconociera, directamente fue todo
lunes, enero 15, 2007
Inventar un verbo
Muchas veces, otra persona nos entiende con sólo hacer un gesto. Para mandar a cagar a alguien, basta con flexionar el brazo hacia atrás, con la palma abierta y con fuerza. Para decirle a alguien que se calme, bajamos los brazos, también con las palmas abiertas y apenas flexionamos los codos, como el Diego pidiéndole tranquilidad a Cani vs. Nigeria en el Mundial 94. Jorge Corona, por ejemplo, para festejar un chiste propio hacía un extraño remolino cerca de su cabeza, con la mano medio contenida, al grito de 'Arriba, Corona'. Como decíamos antes, un gesto o un ruido pueden explicitar nuestro estado de ánimo o nuestras intenciones con mucha más facilidad que a través de la palabra
Hoy les propongo ponerle nombre a uno de los ruidos más utilizados en la calle. Me estoy refiriendo a esa especie de silbido distorsionado, que se hace para adentro, que tanto se utiliza para llamar la atención de las chicas. ¿Se entiende del ruidito del que hablo? Es ése que se hace poniendo la boca en u, con los labios casi cerrados, como si fuéramos a silbar. En lugar de emitir un soplido, se aspira, casi sin separar los labios. ¿Cómo se llama ese verbo? ¿Tiene nombre? Les propongo que dejen sus sugerencias
Hoy les propongo ponerle nombre a uno de los ruidos más utilizados en la calle. Me estoy refiriendo a esa especie de silbido distorsionado, que se hace para adentro, que tanto se utiliza para llamar la atención de las chicas. ¿Se entiende del ruidito del que hablo? Es ése que se hace poniendo la boca en u, con los labios casi cerrados, como si fuéramos a silbar. En lugar de emitir un soplido, se aspira, casi sin separar los labios. ¿Cómo se llama ese verbo? ¿Tiene nombre? Les propongo que dejen sus sugerencias
sábado, enero 13, 2007
Exijo una explicación
Cuando estamos frente a un escenario medio desalentador, frente a una tarea ingrata que deberemos sumar a nuestra rutina, siempre llega el consejo del resignado: 'ya te vas a acostumbrar'
Sin embargo, cuando llega la buena, cuando obtenemos algo por lo que estuvimos peleando, cuando nos vemos más flacos, jóvenes y sexys que nunca, también llega el consejo del abatido: 'ojo, disfrutalo, eh, porque se puede terminar en cualquier momento'
¿Es que acaso no nos podemos acostumbrar a lo bueno y sólo nos amoldamos a lo malo, mientras lo bueno se nos escuerre entre las manos? Les dejo esa pregunta veraniega...
Sin embargo, cuando llega la buena, cuando obtenemos algo por lo que estuvimos peleando, cuando nos vemos más flacos, jóvenes y sexys que nunca, también llega el consejo del abatido: 'ojo, disfrutalo, eh, porque se puede terminar en cualquier momento'
¿Es que acaso no nos podemos acostumbrar a lo bueno y sólo nos amoldamos a lo malo, mientras lo bueno se nos escuerre entre las manos? Les dejo esa pregunta veraniega...
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