lunes, diciembre 12, 2005

Cuatro años de un romance muy intenso

No tengo la fecha precisa, pero en este diciembre se cumplen cuatro años de uno de los romances más grosos de mi vida: mi relación con mi bicicleta

En enero del 2002 me mudé solo. Pero, como decíamos un post más abajo, esa mudanza empezó antes de que llegara el flete. Así que unos meses antes, cuando ya sabía que me iba de los de mis viejos, me compré dos cosas básicas: una computadora y una bicicleta

En mis oídos sonó por años la frase que me dijo mi viejo: 'siempre hiciste lo que quisiste, lo único que te pido es que no andes en bicicleta'. Parte de esa frase era verdad. Mis viejos me dieron bastante libertad y me apoyaron (lo siguen haciendo) en mis proyectos. Pero cuando ya faltaba poco para que la independencia fuera total, me compré la bici

Aunque quizás suene un poco extraño, andar en bicicleta me representa mucho más que una manera de viajar. Es una manera de entender las cosas. No hay caminos establecidos, uno puede tomar por donde quiera: contramano, por la calle o por los caminos tradicionales. También me gusta el esfuerzo que hay que hacer cuando se viaja cuesta arriba o la atención que se pone cuando el camino te lleva hacia abajo. Además, no dependés de nadie para llegar a destino, no hay esperas ni compañías indeseables

Un mal momento
Hace poco más de un año me robaron mi primera bici en la facultad que está en Las Heras y Pueyrredón. La había dejado atada, pero rompieron el candado. Me puse a llorar caminando por Las Heras y lloré más todavía cuando volví a mi casa. Una vez viajando en un 24 me pareció verla, la reconocí porque tenía una calcomanía de Bob Patiño en el guardabarro, pero no me bajé a comprobarlo. A las dos semanas del hurto, ya me había comprado el mismo modelo y en el mismo color. Soy fana de ese modelo. Si hubiera un club de fans de la Olmo Freetime 7, como los hay de los Torino, los Falcon o los Gol, yo sería parte de él

Nota: la imagen es de carácter ilustrativo. Mi bici es ese modelo, pero negra, con detalles grises y amarillos

2 comentarios:

Martín dijo...

Bueno, el club de fans ya tiene 2 miembros. Estuve andando años en una mountain bike, hasta que me hinché las pelotas, de la mugre en la ropa y las contracturas de hombros. y empecé a hacerme una imagen mental de la bici q quería...
semichopera, con cambios, cubrecadena y guardabarros
Y bien, vi la foto de la Freetime y fue amor a primera vista. Seguí mirando, pero los astros ya habían hablado. Me compré la roja, y le puse portaequipaje.
Hice mi viaje de estreno hoy, estoy como nene con chiche nuevo. Es otra cosa andar en bici así. Los 20 km más placenteros de mi vida de ciclista desde que aprendí a andar sin rueditas, hace muuucho tiempo.

Fernando dijo...

Yo ya encargué la mía, espero me llegue en color negro!! seré el socio número tres del club!! Es perfecta esta bici, demasiado hermosa! Soy de Bariloche y no me importa que tenga sólo seis cambios!!