jueves, mayo 24, 2012

No tan distintos - Capítulo 3 (Gabriel)

Cuando llevé la idea del libro a Capital intelectual, me dijeron 'ajá, muy interesante, ¿por qué no te escribís un capitulito para ver cómo sería la onda?'. Elegí la historia de un alumno que me llamó la atención desde el día en que entró al taller de periodismo para adultos con discapacidad mental que tuve durante seis años y que dio origen a la mitad de las historias de No tan distintos
- Soy psicótico, estuve un año en el Borda- se presentó Gabriel
- Oye, Gabriel, ¿qué es psicótico?, le preguntó Luci, con su tonada mexicana de tanto ver el Cartoon Network

La religión judía le dio un marco y una estructura a Gabriel luego de que tuvo su brote. Empezó a ir todos los viernes a la ceremonia del shabat, se copaba escuchando FM Jai, la política internacional para él se limitaba al conflicto de Medio Oriente, por no decir Israel. Usaba kipá y ayunaba en Iom Kipur. Militaba la causa sionista en foros y decía que le pasaba informes de inteligencia a un primo que trabaja en la seguridad de un club. Canoso desde joven y de casi dos metros, la vida social había sido siempre una tortura para él, casi no tenía amigos, no salía ni tenía hobbies. Luego de la temporada en el Borda, su brújula pasó a ser el rabino. 'Te tenés que defender el doble de fuerte de lo que te atacan', lo citó una vez en clase, luego de elogiar un bombardeo israelí sobre territorios ocupados. Lejos de la corrección política, decía que el matrimonio entre personas del mismo sexo le daba asco y pedía mano dura con los pibes chorros. Un taxista tiempo completo tendría más sensibilidad social que él, había escrito en alguno de los borradores, pero al final lo borré

A este capítulo le borré muchos fragmentos cuando se acercó la hora de editar el libro. Sobre todo, borré comentarios míos sobre el judaísmo, la colectividad y las instituciones por las que yo había pasado. Me pareció que no tenían nada que ver y que debía que darle más lugar a su historia, porque Gabriel había quedado frente a un precipicio social en el que su vida anterior parecía haberse borrado y la creación de nuevos lazos le costaba muchísimo. Por consejo de su psiquiatra, empezó a circular por instituciones con adultos con discapacidad mental, pero allí también se sentía extraño, como en casi todos lados, menos en la sinagoga. Justamente, el capítulo se termina con la charla que tuvimos sobre la ceremonia de casamiento judío, pocos días antes de que yo rompiera la copa al grito de mazaltov

Atenti: aquellos que quieran comprar No tan distintos y no lo encuentran en las librerías, o viven en otros países, o no llega a las librerías de sus ciudades, pueden pedirlo en Tematika, Cúspide o Paidós 

5 comentarios:

Ines dijo...

Además se puede conseguir en librocity.com.

jose dijo...

Ahí vaaa

davi3003 dijo...

hoy lo compré por infernex !!

podes postear via web ,los capitulos apócrifos...

capo hasta luego !

jose dijo...

Después contame qué te pareció, Deivid, un abrazo

Gabriel Nuñez dijo...
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