viernes, octubre 22, 2010

Pato


La semana pasada publiqué una nota en Rumbos sobre el pato. Empezaba así:
En la familia de los deportes ecuestres, el polo es la cuñada sexy y millonaria, el turf ese tío con la voz cascada por el tabaco; y el pato el primo bruto pero buenazo. No tiene jugadores famosos, sponsors, ni torneos reconocidos. Su supervivencia parece milagrosa. Tiene una sola medalla, que se la colgó, por decreto, Juan Perón en 1953: es el deporte nacional. Hace pocos meses, una marca deportiva quiso arrebatársela y dársela al fútbol. Hubiese sido el golpe de la muerte. La reacción de la Federación Argentina de Pato fue veloz y su presidente, Ricardo Fernández, la recuerda con alivio. "Logramos que la campaña saliera de circulación. Nos perjudicaba mucho y nos puso en riesgo de extinción".

1 comentario:

Sol dijo...

la re pensé... que seguro la gente que practica el pato iba a estar furiosa con que dejara de ser el deporte nacional...