martes, junio 08, 2010

Devuélvanme mis dos horas de vida

Ayer fui al teatro y a los 15 minutos ya me quería ir de la sala. No sabía que faltaban más de 90 minutos de sufrimiento. Se me hicieron eternos, rogaba que cada apagón fuera el último. Una de las actrices, una señora grande, se confundía tanto la letra que daban ganas de subir al escenario a darle un beso en la frente y decirle que va muy bien, que siga practicando. Cuando, al fin, terminó, aplaudí, mucho, muy fuerte, no a la obra, sino que recuperaba la libertad

9 comentarios:

Fede dijo...

Decí el nombre guachín...

Anónimo dijo...

Agosto?

jose dijo...

'Tengo miedo torero'

Lola dijo...

nada peor q aburrirte en una obra d teatro!

la secretaria dijo...

au, el libro es una cosa alucinante, la obra no vi...che muy mala?

jose dijo...

Secre: en la obra se nota que el texto es buenísimo, pero te aconsejaría pasar lejos de la sala

perez dijo...

Elegir obras por los textos, vicio de dramaturga.

la secretaria dijo...

ay, encima es un libro bastante dificil de conseguir: yo lo leí de prestado y ahora quería ir a ver la obra para recordar, pero por lo que decís, ni me asomo

Anónimo dijo...

uuuu yo me la ví esa... es malísima... pero el libro tiene pinta de ser excelente.

beso
clara