Camino a la plaza me colgué mirando una mudanza que, por el despliegue sobre la calle, era bastante grande. O, al menos, era de alguien con guita, porque había un par de empleados con guantes y uniforme, uno que anotaba todo en una carpeta, un chofer. A cargo de la movida estaba un flaco de pólar al que creí conocer pero me fue imposible adivinar quién era. ¿Un mongui ex alumno? Por el pólar, lo pensé. Pero no se lo veía muy ex alumno. ¿Un marketinero al que entrevisté una vez en enfrente de esa plaza? No me sonaba. Me lo quedé pensando hasta que me rendí y me dediqué a mi rol de padre en arenero
Al lado de la puerta había una pecera con tapa que decía ser una biblioteca ambulante. Corrí la tapa a ver qué había: tres libros en inglés medio castigados. Abrí la puerta para entrar a la plaza y no había nadie, ni rastros de que alguien hubiera jugado ahí. La arena estaba rastrillada y todavía ninguna huella había intervenido en la obra del empleado que habrá abierto el candado de la diversión. El tobogán acaparó nuestra intención. Estuvimos subiendo por la tabla y bajando por la escalera. ¿Para qué hacerlo como lo hace todo el mundo? Igual no había nadie que esperara su turno. Al rato apareció una señora con un nene. Este es el tipo de charla que disfruto y me falta en Berlin. "Cómo habla el tuyo. Éste no dice nada. Todos le hablamos para que él copie pero hasta ahora nada. Dos años tiene. Marianito, no comas arena. ¿El suyo cómo se llama?", me preguntó. "Mariano, también", mentí de aburrido. "Los Marianitos", dijo. Trabajaba con el patrón desde que él tenía 18 años, no podía creer que ahora fuera padre. A Marianito lo bañaba cuando volvían de la plaza, almuerzo y al jardín. A ella la tenían en blanco y tenía vacaciones. En la plaza las otras chicas siempre se quejan de los patrones pero ella no tenía nada malo que decir. Tampoco Marianito, pensé, pero no lo dije. La onda se fue diluyendo entre que nosotros nos teníamos que ir y Marianito no terminaba de largarse a jugar y quedaba medio enroscado entre las piernas de la señora. Zulma, dijo que se llamaba
En el camino de vuelta la mudanza no había terminado. El flaco que creía conocer se me acercó y me saludó. "Y este cómo creció, ya camina". No tenía la menor idea de quién era. Supuse que nos habíamos visto hace poco, pensé, porque mi pibe tiene un año nomás. No la careteé y le pregunté quién era. "Cristian, del consulado en Frankfurt". Ah, claro, me acordé, era el cónsul, pero sin el traje y la corbata y sin la mujer al lado era mucho más difícil de reconocer. Me pidió que le recordara el nombre del pibe. Marianito. No, mentira, lo pensé, pero respeté su investidura consular
miércoles, abril 22, 2015
viernes, marzo 29, 2013
No tan distintos - Capítulo 7 (Lorena)
Mientras escribía este chapter releí 'Dejen todo en mis manos', de Mario Levrero, porque me daba mucha risa cómo retrataba al protagonista, un bicho de ciudad, en un pueblo perdido. Si yo fuera de esos cronistas que se copan escribiendo de sí mismos, hubiese escrito algo más parecido a lo de Levrero, porque en todo momento todo el mundo me comentó algo sobre mi porteñitud. Pero qué sentido tendría que me pusiera a pelearle protagonismo a alguien como Lorena, nacida y criada en esa localidad que como única gracia turística se ofrece como la última opción antes de entrar en una recta de 140 kilómetros en la ruta 22.
Lorena es la tercera hija de Bocha y Alicia. Ella abandonó su carrera de maestra para dedicarse a la estimulación de su bebé con síndrome de down. Le prepararon un cuarto con almohadones y juegos, sus padres se capacitaron, se transformaron en referentes de la zona para toda pareja que daba a luz a alguien con discapacidad mental. Lorena cursó la primaria y la secundaria en escuelas para chicos convencionales, tuvo maestras integradoras que le adaptaban los contenidos, la eligieron como mejor compañera año tras año. Fue abanderada, viajó a Bariloche, era una más de su división. En los últimos años estudió Turismo en Viedma y cuando la fui a conocer estaba trabajando para la oficina de turismo que estaba en la entrada del pueblo. Ella ofrecía alojamiento, recomendaba restaurantes, indicaba caminos.
Es un avión Lorena. Y no para de hablar.
Con humildad, creo que es un capítulo que me quedó gracioso y que también muestra, de coté, cómo los hermanos convencionales se sienten un poco desplazados por el chico con discapacidad.
sábado, octubre 27, 2012
No tan distintos en Reunión cumbre (con Carlos Ulanovsky)
Reunión cumbre se emite los sábados a las 13 en Radio Nacional y reúne a una serie de personas que son entrevistadas por Carlos Ulanovsky, a mi gusto, uno de los mejores periodistas culturales de Argentina, sino el mejor, el más cálido, seguro. Fue un gusto muy grande verlo en acción, manejar los tiempos del programa, darle lugar a una sección en la que siempre pasa una cumbia, se macheteaba en un cuaderno Rivadavia lleno de anotaciones y preguntas para cada uno de los entrevistados. Verdadero maestro. Y como no podía ser de otra forma, en su nota pude hablar de algunos temas en los que ningún periodista que me entrevistó había reparado. No digo mucho más así lo escuchan
Reunión cumbre 06.10.12
Reunión cumbre 06.10.12
jueves, octubre 11, 2012
Famoso desde la bici
El otro día desde la bici, en Corrientes y Boulogne Sur Mer, escuché cuando Camilo García decía 'quizás ahora vuelvo por el repechaje' y una señora, adentro de su auto, le respondía 'ojalá'
Al día siguiente me cruce al Mini de Duro de domar en Corrientes y Callao, iba corriendo y se metió en un auto. En Radio Nacional el amigo lowfirocker me presentó a Fok Electrochongo, viejo lector de este blog que va adquiriendo la categoría de famoso
miércoles, octubre 10, 2012
viernes, septiembre 28, 2012
No tan distintos - Capítulo 6 (Alberto)
Fue difícil escribir el capítulo de Alberto, muy difícil, porque fue muy mal tratado por sus padres. Muy golpeado, para ser más precisos. Y muy encerrado, si es que eso existe. ¿Lo mandaron a un colegio especial? No. ¿Lo llevaron a alguna institución en la que pudiera jugar con alguien? No. ¿Lo escondían? Sí. Era la vergüenza familiar. ¿Cómo anda hoy Alberto? Un avión, en comparación con el que era cuando vivía con la familia. Lo salvaron, literalmente, las hermanas, que lograron quitarles la curatela a los padres y lo llevaron a un hogar, donde Alberto se adaptó a horarios, actividades, salidas, profesionales. La repetición de hábitos, la convivencia con pares, el trato con los docentes: apareció un mundo nuevo para Alberto.
El sexto capítulo de No tan distintos es sobre la violencia, la familia, las instituciones y la profunda creencia de que todo puede ser mejor. Y que eso implica un gran esfuerzo.
miércoles, septiembre 05, 2012
No tan distintos en La Mañana
Varios años después de esta visita que le hicimos con mis alumnos, Víctor Hugo Morales me entrevistó sobre No tan distintos en su programa La Mañana
No tan distintos en La Mañana
No tan distintos en La Mañana
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jueves, julio 26, 2012
No tan distintos - Capítulo 5 (Bruno)
La historia que inspiró este capítulo era como un campo minado. Los golpes bajos podían aparecer por cualquier lado: sobreviviente del holocausto, padre adoptivo de un bebé, marido de una mujer que también tenía discapacidad, hermano de una mujer que tuvo que ser fuerte rehacer su vida y también ayudar a que Bruno hiciera la suya.
Fui su profe dos años y nada supe de todo esto. Hasta que me enteré y ahí tuve que saber más. Le pedí que me contara y lo invité a tomar un café por Belgrano.
Y ahí, más o menos, empieza el capítulo.
Fui su profe dos años y nada supe de todo esto. Hasta que me enteré y ahí tuve que saber más. Le pedí que me contara y lo invité a tomar un café por Belgrano.
Y ahí, más o menos, empieza el capítulo.
viernes, junio 22, 2012
No tan distintos por el mundo (Hoy: Santa Fe)
Gracias Marcela por la foto, por la lectura y la buena onda. Awante Santa Fe, awante la Princess.
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martes, junio 19, 2012
No tan distintos - Capítulo 4 (Colonia Montes de Oca)
Hace 27 años, día más, día menos, Cecilia Giubileo terminaba su jornada de trabajo en la colonia Montes de Oca, la institución con mayor población de adultos con discapacidad mental (ahora hay un poco menos de 700 internados). Pidió tres cigarrillos y se dirigió a su cuarto, dispuesta a leer un rato, hasta conciliar el sueño. Nunca más se supo de ella, se la tragó la colonia, no encontraron su cuerpo y se transformó en una referencia que se repitió durante años para graficar el horror que se vivía en el lugar.
Años después, a través de distintos informes periodísticos, la colonia volvió a ser noticia, siempre por alguna muerte o por el maltrato que sufrían los pacientes. Hace años que los medios no le dedican demasiado espacio a la Montes de Oca, simplemente porque allí dejaron de suceder atrocidades. Entonces, si hay personas con discapacidad mental, que encima son pobres, pero no hay muertes, ¿hay noticia, hay algo que mostrar? El cuarto capítulo de No tan distintos es una recorrida por el lugar, por su historia y su presente, mucho más luminoso de lo que nos podemos imaginar a la distancia.
Cientos de internados volvieron a su casa gracias a distintos planes sociales, muchos salieron de los pabellones y empezaron a vivir entre sí, se abrieron huertas, talleres, hogares de día, espacios en los que se empezaron a escuchar qué querían hacer las personas con discapacidad. Hay un seguimiento mucho más personalizado sobre la evolución de cada uno y se intenta mantener el contacto con las familias. Este fue uno de los últimos capítulos que escribí porque me llevó mucho tiempo comprender el funcionamiento de semejante monstruo, escuchar a los trabajadores, a los internados y, ya que estamos, ponerle una onda al texto. Aquí, un fragmento:
Los medios eligen mostrar a los adultos con discapacidad como gladiadores que se esfuerzan para lograr una meta (por ejemplo, un título secundario), porque tienen una destreza (la actuación, la música) o cuando realizan una práctica saludable, como el deporte. Los internos de Montes de Oca son los últimos orejones de un tarro de doble fondo: tienen discapacidad y además son pobres. Nunca van a encajar en esos estereotipos porque no acceden a esas prácticas, más habituales en la clase media. Pero eso no quiere decir que sigan viviendo en condiciones animales, como hasta hace unos años.
Y en este link, encontrarán la crónica entera, en el blog de la Fundación Tomás Eloy Martínez.
Años después, a través de distintos informes periodísticos, la colonia volvió a ser noticia, siempre por alguna muerte o por el maltrato que sufrían los pacientes. Hace años que los medios no le dedican demasiado espacio a la Montes de Oca, simplemente porque allí dejaron de suceder atrocidades. Entonces, si hay personas con discapacidad mental, que encima son pobres, pero no hay muertes, ¿hay noticia, hay algo que mostrar? El cuarto capítulo de No tan distintos es una recorrida por el lugar, por su historia y su presente, mucho más luminoso de lo que nos podemos imaginar a la distancia.
Cientos de internados volvieron a su casa gracias a distintos planes sociales, muchos salieron de los pabellones y empezaron a vivir entre sí, se abrieron huertas, talleres, hogares de día, espacios en los que se empezaron a escuchar qué querían hacer las personas con discapacidad. Hay un seguimiento mucho más personalizado sobre la evolución de cada uno y se intenta mantener el contacto con las familias. Este fue uno de los últimos capítulos que escribí porque me llevó mucho tiempo comprender el funcionamiento de semejante monstruo, escuchar a los trabajadores, a los internados y, ya que estamos, ponerle una onda al texto. Aquí, un fragmento:
Los medios eligen mostrar a los adultos con discapacidad como gladiadores que se esfuerzan para lograr una meta (por ejemplo, un título secundario), porque tienen una destreza (la actuación, la música) o cuando realizan una práctica saludable, como el deporte. Los internos de Montes de Oca son los últimos orejones de un tarro de doble fondo: tienen discapacidad y además son pobres. Nunca van a encajar en esos estereotipos porque no acceden a esas prácticas, más habituales en la clase media. Pero eso no quiere decir que sigan viviendo en condiciones animales, como hasta hace unos años.
Y en este link, encontrarán la crónica entera, en el blog de la Fundación Tomás Eloy Martínez.
martes, junio 12, 2012
No tan distintos en Madrid
sábado, mayo 26, 2012
No tan distintos en Córdoba
Mi amiga NatiLu encontró a No tan distintos en Córdoba y mandó la foto y yo no podía menos que postearla
jueves, mayo 24, 2012
No tan distintos - Capítulo 3 (Gabriel)
Cuando llevé la idea del libro a Capital intelectual, me dijeron 'ajá, muy interesante, ¿por qué no te escribís un capitulito para ver cómo sería la onda?'. Elegí la historia de un alumno que me llamó la atención desde el día en que entró al taller de periodismo para adultos con discapacidad mental que tuve durante seis años y que dio origen a la mitad de las historias de No tan distintos
- Soy psicótico, estuve un año en el Borda- se presentó Gabriel
- Oye, Gabriel, ¿qué es psicótico?, le preguntó Luci, con su tonada mexicana de tanto ver el Cartoon Network
La religión judía le dio un marco y una estructura a Gabriel luego de que tuvo su brote. Empezó a ir todos los viernes a la ceremonia del shabat, se copaba escuchando FM Jai, la política internacional para él se limitaba al conflicto de Medio Oriente, por no decir Israel. Usaba kipá y ayunaba en Iom Kipur. Militaba la causa sionista en foros y decía que le pasaba informes de inteligencia a un primo que trabaja en la seguridad de un club. Canoso desde joven y de casi dos metros, la vida social había sido siempre una tortura para él, casi no tenía amigos, no salía ni tenía hobbies. Luego de la temporada en el Borda, su brújula pasó a ser el rabino. 'Te tenés que defender el doble de fuerte de lo que te atacan', lo citó una vez en clase, luego de elogiar un bombardeo israelí sobre territorios ocupados. Lejos de la corrección política, decía que el matrimonio entre personas del mismo sexo le daba asco y pedía mano dura con los pibes chorros. Un taxista tiempo completo tendría más sensibilidad social que él, había escrito en alguno de los borradores, pero al final lo borré
A este capítulo le borré muchos fragmentos cuando se acercó la hora de editar el libro. Sobre todo, borré comentarios míos sobre el judaísmo, la colectividad y las instituciones por las que yo había pasado. Me pareció que no tenían nada que ver y que debía que darle más lugar a su historia, porque Gabriel había quedado frente a un precipicio social en el que su vida anterior parecía haberse borrado y la creación de nuevos lazos le costaba muchísimo. Por consejo de su psiquiatra, empezó a circular por instituciones con adultos con discapacidad mental, pero allí también se sentía extraño, como en casi todos lados, menos en la sinagoga. Justamente, el capítulo se termina con la charla que tuvimos sobre la ceremonia de casamiento judío, pocos días antes de que yo rompiera la copa al grito de mazaltov
Atenti: aquellos que quieran comprar No tan distintos y no lo encuentran en las librerías, o viven en otros países, o no llega a las librerías de sus ciudades, pueden pedirlo en Tematika, Cúspide o Paidós
- Soy psicótico, estuve un año en el Borda- se presentó Gabriel
- Oye, Gabriel, ¿qué es psicótico?, le preguntó Luci, con su tonada mexicana de tanto ver el Cartoon Network
La religión judía le dio un marco y una estructura a Gabriel luego de que tuvo su brote. Empezó a ir todos los viernes a la ceremonia del shabat, se copaba escuchando FM Jai, la política internacional para él se limitaba al conflicto de Medio Oriente, por no decir Israel. Usaba kipá y ayunaba en Iom Kipur. Militaba la causa sionista en foros y decía que le pasaba informes de inteligencia a un primo que trabaja en la seguridad de un club. Canoso desde joven y de casi dos metros, la vida social había sido siempre una tortura para él, casi no tenía amigos, no salía ni tenía hobbies. Luego de la temporada en el Borda, su brújula pasó a ser el rabino. 'Te tenés que defender el doble de fuerte de lo que te atacan', lo citó una vez en clase, luego de elogiar un bombardeo israelí sobre territorios ocupados. Lejos de la corrección política, decía que el matrimonio entre personas del mismo sexo le daba asco y pedía mano dura con los pibes chorros. Un taxista tiempo completo tendría más sensibilidad social que él, había escrito en alguno de los borradores, pero al final lo borré
A este capítulo le borré muchos fragmentos cuando se acercó la hora de editar el libro. Sobre todo, borré comentarios míos sobre el judaísmo, la colectividad y las instituciones por las que yo había pasado. Me pareció que no tenían nada que ver y que debía que darle más lugar a su historia, porque Gabriel había quedado frente a un precipicio social en el que su vida anterior parecía haberse borrado y la creación de nuevos lazos le costaba muchísimo. Por consejo de su psiquiatra, empezó a circular por instituciones con adultos con discapacidad mental, pero allí también se sentía extraño, como en casi todos lados, menos en la sinagoga. Justamente, el capítulo se termina con la charla que tuvimos sobre la ceremonia de casamiento judío, pocos días antes de que yo rompiera la copa al grito de mazaltov
Atenti: aquellos que quieran comprar No tan distintos y no lo encuentran en las librerías, o viven en otros países, o no llega a las librerías de sus ciudades, pueden pedirlo en Tematika, Cúspide o Paidós
Oído al pasar
Mientras andaba en bici, a la vera del Maybachufer, el acento argentino de una chica que picniqueaba con sus amigas me hizo bajar la velocidad: 'integrarme, conseguir trabajo', decía. Me dieron ganas de estacionar y decirle 'es lo que queremos todos, mami', pero no me animé
jueves, mayo 10, 2012
No tan distintos - Elvis (Capítulo 2)
¿Qué contar primero de Elvis? ¿Que está casado con una mujer que no tiene discapacidad mental? ¿Que tuvo un programa de radio durante un par de años en FM Palermo y en distintas emisoras del conurbano? ¿Que recibió estimulación cuando era bebé y que su madre lo llevó a los especialistas más innovadores de la época, incluyendo un sexólogo? ¿O que es un hábil chateador, capaz de conseguir citas con chicas o sus números de teléfono? "Las discas me daban bola, tuve muchas novias", dijo a cámara, en una nota que le hicieron para canal 7 y que tuve la suerte de presenciar.
El capítulo de Elvis también es el capítulo de Reina, su mamá, y de Ana, su mujer. La primera lo cuidó ("Es cierto que lo sobreprotegimos demasiado pero el exceso de amor no hace mal, ¿no? El abandono es lo que hace mal"), la segunda disfruta con él en la cama como no pudo con sus dos maridos anteriores ("Con Elvis viví muchas sensaciones nuevas. Después de un tiempo de noviazgo empezamos a ir a los hoteles y él ya conocía el camino, pagaba con tarjeta, venía bien experimentado").
Uno de los principales desafíos para mi fue escuchar a todos los protagonistas, entender que todos tenían una parte de razón y algo para decir. No debe ser fácil aceptar que tu hijo con discapacidad te deja para encarar su vida adulta. Tampoco debe ser fácil bancarse a esa suegra. Cuando a la pareja feliz le comenté que las historias iban a salir con seudónimos, para preservar su privacidad, él se rebautizó Elvis. Ahí, en la terminal de un bondi de tres cifras en González Catán, me di cuenta de que iba a ser un buen capítulo.
El capítulo de Elvis también es el capítulo de Reina, su mamá, y de Ana, su mujer. La primera lo cuidó ("Es cierto que lo sobreprotegimos demasiado pero el exceso de amor no hace mal, ¿no? El abandono es lo que hace mal"), la segunda disfruta con él en la cama como no pudo con sus dos maridos anteriores ("Con Elvis viví muchas sensaciones nuevas. Después de un tiempo de noviazgo empezamos a ir a los hoteles y él ya conocía el camino, pagaba con tarjeta, venía bien experimentado").
Uno de los principales desafíos para mi fue escuchar a todos los protagonistas, entender que todos tenían una parte de razón y algo para decir. No debe ser fácil aceptar que tu hijo con discapacidad te deja para encarar su vida adulta. Tampoco debe ser fácil bancarse a esa suegra. Cuando a la pareja feliz le comenté que las historias iban a salir con seudónimos, para preservar su privacidad, él se rebautizó Elvis. Ahí, en la terminal de un bondi de tres cifras en González Catán, me di cuenta de que iba a ser un buen capítulo.
lunes, mayo 07, 2012
No tan distintos - Edu (Capítulo 1)
Se supone que hoy llega No tan distintos a las librerías del país y me dieron ganas de contar algunas cosas sobre cada uno de los capítulos. Así, quizás, logro que alguno se tiente y lo compra
Empecemos por el principio, entonces. El libro abre con Edu porque me servía para contar cómo descendí en el Planeta Discapacidad Mental. Edu fue una de las primeras personas con down con las que traté. De hecho, no tuve muchos alumnos más con down, tres o cuatro, como mucho. Me pareció que ubicar al principio una patología más o menos conocida, era como entrar a la pileta por lo bajito. Edu es caprichoso, hijo mimado, morfón y carismático. Está acostumbrado a que el resto haga lo que él quiere y para ello los hipnotiza con su gracia
Una aclaración veloz: en No tan distintos, que, cabe mencionar, sale por la editorial Capital Intelectual, apenas si se mencionan a las patologías. No tiene un enfoque psicoanalista, ni médico. No lo sabría hacer. Yo quería contar historias. Para eso sí me tenía fe. Y la historia de Edu, con su padre fallecido, con una madre siempre abocada a su trabajo, con relaciones muy cercanas con las mujeres que lo cuidaban, era una buena introducción
El diálogo que Edu mantiene con Kirchner en la Rosada es una de mis partes preferidas. Algo de esa crónica aparece acá. Modificado, redondeado para arriba, o se pensaban que esto era todo tal cualll, pero algo de ese día ya aparece en este capítulo. Y también en el último. Para que quede en claro mi enfoque sobre el tema, en este arranque ya se habla de tensión sexual entre dos varones con down. Como para ir olvidándonos rápidamente de la imagen eternamente aniñada de las personas con discapacidad
Empecemos por el principio, entonces. El libro abre con Edu porque me servía para contar cómo descendí en el Planeta Discapacidad Mental. Edu fue una de las primeras personas con down con las que traté. De hecho, no tuve muchos alumnos más con down, tres o cuatro, como mucho. Me pareció que ubicar al principio una patología más o menos conocida, era como entrar a la pileta por lo bajito. Edu es caprichoso, hijo mimado, morfón y carismático. Está acostumbrado a que el resto haga lo que él quiere y para ello los hipnotiza con su gracia
Una aclaración veloz: en No tan distintos, que, cabe mencionar, sale por la editorial Capital Intelectual, apenas si se mencionan a las patologías. No tiene un enfoque psicoanalista, ni médico. No lo sabría hacer. Yo quería contar historias. Para eso sí me tenía fe. Y la historia de Edu, con su padre fallecido, con una madre siempre abocada a su trabajo, con relaciones muy cercanas con las mujeres que lo cuidaban, era una buena introducción
El diálogo que Edu mantiene con Kirchner en la Rosada es una de mis partes preferidas. Algo de esa crónica aparece acá. Modificado, redondeado para arriba, o se pensaban que esto era todo tal cualll, pero algo de ese día ya aparece en este capítulo. Y también en el último. Para que quede en claro mi enfoque sobre el tema, en este arranque ya se habla de tensión sexual entre dos varones con down. Como para ir olvidándonos rápidamente de la imagen eternamente aniñada de las personas con discapacidad
domingo, abril 15, 2012
Un barrio sin nombre
El colectivero nos dijo que nos bajemos ahí y nos tomemos el 8 por colectora. Le hicimos caso. Esperamos un rato, venían todos por autopista. Pasó un auto medio destartalado que pedía justicia por Braian. Nos pusimos ansiosos y nos dimos cuenta que íbamos a llegar tarde. 'Busquemos una remisería', propuso Fede. Doblamos la esquina y un paredón de ladrillos naranjas también pedía justicia por Braian. Caminamos dos cuadras en silencio, podía ser cualquier barrio. '¿Dónde estaremos?', preguntó Fede. Ni idea. Encontramos una remisería. La chica que atendía el teléfono fumaba unos rubios largos y tenía una foto de Arjona en el llavero. Conocía a Braian desde que tenía 8 años. Era repartidor de helados y hacía tres días le habían pegado un tiro en un asalto. Ella desde el año pasado viene cerrando la puerta con llave. Para el remis tenía 40 minutos de demora. Nos fuimos a seguir recorriendo el barrio sin nombre. En la entrada de una casa había un perro de yeso y la figura de un tipo tomando mate. En la avenida encontramos una estación de servicio que se había derrumbado durante el temporal. El techo todo doblado tenía apresado un auto negro. Nos llevó un remisero que nos mostraba los árboles derrumbados a los costados de la General Paz. Su hijo lo había llamado a las once y media de la noche, una vez que lo peor de la tormenta ya había pasado. Él había dormido la siesta y no había escuchado nada
jueves, abril 12, 2012
Famosa desde la bici
Recién, rumbo a la peluquería, me crucé a Soledad Villamil. Luego de cuatro entrevistas, para distintas revistas, ya me reconoce, así que nos saludamos, mientras ella hablaba por teléfono. Aproveché la luz roja y el medio segundo de atención que me dedicó para avisarle que le había mandado un mail hacía dos días en el que le contaba sobre No tan distintos
Es que Soledad aparece, de refilón, en el último capítulo porque algunos ex alumnos míos la entrevistaron para un piloto de tele que hicimos hace dos años. Después de varias reuniones, no colocamos el programa en ningún canal, pero en el libro conté toda la experiencia, que fue increíble. Yo ya no era el profe de ellos, éramos compañeros de laburo. Fue muy punk, como pueden ver a continuación, con música de Modern Lovers
Es que Soledad aparece, de refilón, en el último capítulo porque algunos ex alumnos míos la entrevistaron para un piloto de tele que hicimos hace dos años. Después de varias reuniones, no colocamos el programa en ningún canal, pero en el libro conté toda la experiencia, que fue increíble. Yo ya no era el profe de ellos, éramos compañeros de laburo. Fue muy punk, como pueden ver a continuación, con música de Modern Lovers
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lunes, abril 09, 2012
No tan distintos
La semana que viene presento mi primer libro. Por lo tanto, son días de emoción. Bien Ahí tuvo mucho que ver para llegar a esto. Gracias a este blog empecé a escribir todos los días, a prestarle cada vez más atención a la escritura, a desarrollar una voz en primera persona que no agobiara. Bien Ahí fue (es) como un juego que me permitió ir escribiendo más y más. Cuando lo empecé, hace bastante ya, sentía que caía siempre en las mismas palabras. Fui buscando la manera propia de escribir, de contar. Ahora, en No tan distintos, me di el gusto de darle lugar a palabras que me gustan, como sondita, mogolismo menemista o carretera del conocmiento. El libro tuvo su génesis en este post. Durante seis años dicté un taller de periodismo para adultos con discapacidad mental. Cuando le mostré esa crónica de la Rosada a María Moreno, me dijo 'si esto es verdad, vos acá tenés un libro'. Decidí escribir sobre algunos mis alumnos: uno era sobreviviente de la segunda guerra, otro se había criado, por error, en un geriátrico, uno con síndrome de down hablaba muy poco claro pero lograba que todos girábamos a su alrededor. Me di cuenta que tenía una mirada y un tono sobre la discapacidad mental, necesitaba bajarla a papel y ampliar los casos. Fui al conurbano, a la patagonia, a la colonia Montes de Oca. Aparecieron más historias, más gente, más palabras, muchas más ideas de las que me imaginaba que tenía
Todo eso, y más, y mejor, es No tan distintos
Ojalá algún viejo lector se encuentre con este post y se interese por el libro. Sin saberlo, tuvo algo que ver
Entonces, la cita es el
Jueves 19 de abril a las 19hs
Centro Cultural de la Cooperación
Sala Floreal Gorini (3º piso) Corrientes 1543
María Moreno va a presentar al libro. Después me van a entrevistar tres periodistas. Marina Levinton y Enzo De Giorgio fueron alumnos míos y la manejan muy bien. Marcelo Franco, que tuvo un programa de radio en FM Palermo durante un par de años, también va a estar en el panel. Están todos invitados, va a estar muy bueno
Todo eso, y más, y mejor, es No tan distintos
Ojalá algún viejo lector se encuentre con este post y se interese por el libro. Sin saberlo, tuvo algo que ver
Entonces, la cita es el
Jueves 19 de abril a las 19hs
Centro Cultural de la Cooperación
Sala Floreal Gorini (3º piso) Corrientes 1543
María Moreno va a presentar al libro. Después me van a entrevistar tres periodistas. Marina Levinton y Enzo De Giorgio fueron alumnos míos y la manejan muy bien. Marcelo Franco, que tuvo un programa de radio en FM Palermo durante un par de años, también va a estar en el panel. Están todos invitados, va a estar muy bueno
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viernes, abril 06, 2012
Agua en la ciudad
Nos juntamos a trabajar un rato en un bar con Fede, se largó a llover, pedimos otra birra, la tomamos, seguía lloviendo, nos tiramos a la aventura del chapuzón, nos despedimos en la esquina de Congreso y Cabildo y desde el 168 saqué estas fotos
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