La semana que viene presento mi primer libro. Por lo tanto, son días de emoción. Bien Ahí tuvo mucho que ver para llegar a esto. Gracias a este blog empecé a escribir todos los días, a prestarle cada vez más atención a la escritura, a desarrollar una voz en primera persona que no agobiara. Bien Ahí fue (es) como un juego que me permitió ir escribiendo más y más. Cuando lo empecé, hace bastante ya, sentía que caía siempre en las mismas palabras. Fui buscando la manera propia de escribir, de contar. Ahora, en No tan distintos, me di el gusto de darle lugar a palabras que me gustan, como sondita, mogolismo menemista o carretera del conocmiento. El libro tuvo su génesis en este post. Durante seis años dicté un taller de periodismo para adultos con discapacidad mental. Cuando le mostré esa crónica de la Rosada a María Moreno, me dijo 'si esto es verdad, vos acá tenés un libro'. Decidí escribir sobre algunos mis alumnos: uno era sobreviviente de la segunda guerra, otro se había criado, por error, en un geriátrico, uno con síndrome de down hablaba muy poco claro pero lograba que todos girábamos a su alrededor. Me di cuenta que tenía una mirada y un tono sobre la discapacidad mental, necesitaba bajarla a papel y ampliar los casos. Fui al conurbano, a la patagonia, a la colonia Montes de Oca. Aparecieron más historias, más gente, más palabras, muchas más ideas de las que me imaginaba que tenía
Todo eso, y más, y mejor, es No tan distintos
Ojalá algún viejo lector se encuentre con este post y se interese por el libro. Sin saberlo, tuvo algo que ver
Entonces, la cita es el
Jueves 19 de abril a las 19hs
Centro Cultural de la Cooperación
Sala Floreal Gorini (3º piso)
Corrientes 1543
María Moreno va a presentar al libro. Después me van a entrevistar tres periodistas. Marina Levinton y Enzo De Giorgio fueron alumnos míos y la manejan muy bien. Marcelo Franco, que tuvo un programa de radio en FM Palermo durante un par de años, también va a estar en el panel. Están todos invitados, va a estar muy bueno
lunes, abril 09, 2012
No tan distintos
Etiquetas:
Agenda,
Autobombo,
Como la vida misma,
No tan distintos
viernes, abril 06, 2012
Agua en la ciudad
Nos juntamos a trabajar un rato en un bar con Fede, se largó a llover, pedimos otra birra, la tomamos, seguía lloviendo, nos tiramos a la aventura del chapuzón, nos despedimos en la esquina de Congreso y Cabildo y desde el 168 saqué estas fotos
jueves, marzo 29, 2012
Minino
Hace tres semanas subí a la terraza mientras hablaba por celular con mi vieja. No supe de dónde salió, pero sin darme cuenta tenía un gatito, bastante cachorro, frotándose contra mi pierna. 'Te tengo que cortar que apareció un gato', dije. Para esa altura, el gatito, negro, bigotes blancos, una mancha blanca en el pecho, estaba panza arriba, esperando mimos. Le hice un par y empezó a hacer ruiditos de cariño. Mejor no podía empezar la relación. Se entretuvo un rato corriendo por la terraza, mirando dentro de cada maceta. Todo recorrido que hacía incluía una paradita al lado mío para más mimos. Perez se había ido a la panadería. Ella quería, hace años, que tuviéramos un gato. No había demasiado tiempo para tomar la decisión. Lo subía a la terraza del vecino y olvidaba esa incipiente amistad o lo dejaba seguir corriendo por todos lados. Para esa altura, la decisión ya se había tomado sola. Cuando llegó Perez, yo tenía una ramita en la mano, se la pasaba cerca al gato, que movía su pata intentando agarrarla
Se quedó todo el día en casa y durmió en la terraza (le pusimos una frazada en un canasto de mimbre pero no le copó mucho). Volvió al día siguiente y se durmió una larga siesta arriba de la cama. Le compramos piedritas y comida. Parecía ser de la calle porque no respondía al ruido de la bolsita de alimento, cuando otros gatos se descontrolan con ese sonido, y no cagaba en las piedritas. Eso sí: mantenía su sed de mimos y juegos. Le pusimos Conga, porque pensábamos que era mujer. Al tercer día consecutivo que estuvo en casa, lo llevamos al veterinario en una mochila, nos enteramos que era Congo, lo vacunamos y recibimos millones de consejos. Al día siguiente no lo vimos, a la tarde nos tocó el portero eléctrico una vecina de la cuadra y nos preguntó si habíamos visto un gato chiquito, negro, que no lo veía hacía tres días. Averiguamos un poco y Congo se había pasado la jornada entera en lo de otro vecino. Qué gato prostituto. Fuimos a la casa de la vecina, le contamos que estaba yendo de casa en casa y también confesamos que lo habíamos vacunado. Ella, con un batón largo y el pelo medio revuelto, parecía una hippie entrada en años: venía de pasar una temporada en Córdoba y al gato le había puesto Om (un nombre unisex). Finalmente, ella lo deja suelto y él nos viene a visitar casi todos los días. Cuando viene a casa le seguimos diciendo Congo. Creció mucho en estas semanas y ya no parece cachorro. Tener un gato de visita me parece mucho mejor que tener un gato
Se quedó todo el día en casa y durmió en la terraza (le pusimos una frazada en un canasto de mimbre pero no le copó mucho). Volvió al día siguiente y se durmió una larga siesta arriba de la cama. Le compramos piedritas y comida. Parecía ser de la calle porque no respondía al ruido de la bolsita de alimento, cuando otros gatos se descontrolan con ese sonido, y no cagaba en las piedritas. Eso sí: mantenía su sed de mimos y juegos. Le pusimos Conga, porque pensábamos que era mujer. Al tercer día consecutivo que estuvo en casa, lo llevamos al veterinario en una mochila, nos enteramos que era Congo, lo vacunamos y recibimos millones de consejos. Al día siguiente no lo vimos, a la tarde nos tocó el portero eléctrico una vecina de la cuadra y nos preguntó si habíamos visto un gato chiquito, negro, que no lo veía hacía tres días. Averiguamos un poco y Congo se había pasado la jornada entera en lo de otro vecino. Qué gato prostituto. Fuimos a la casa de la vecina, le contamos que estaba yendo de casa en casa y también confesamos que lo habíamos vacunado. Ella, con un batón largo y el pelo medio revuelto, parecía una hippie entrada en años: venía de pasar una temporada en Córdoba y al gato le había puesto Om (un nombre unisex). Finalmente, ella lo deja suelto y él nos viene a visitar casi todos los días. Cuando viene a casa le seguimos diciendo Congo. Creció mucho en estas semanas y ya no parece cachorro. Tener un gato de visita me parece mucho mejor que tener un gato
jueves, marzo 22, 2012
Luto
Pinché la rueda de atrás de la bici cuando iba por Córdoba y Thames, más o menos. Unas cuadras antes ya venía tironeando, no entendía qué pasaba hasta que la explosión de la cámara me dejó a pie. No quedó otra que empezar a caminar con la bici a cuestas. Fui a una bicicletería que está por Godoy Cruz: los lunes no abría. Seguí camino hasta ésa que está en una esquina, creo que es Carranza, sobre Córdoba, pero estaban de vacaciones. 'De esto sólo me salva Busatto', pensé. Busatto es una bicicletería familiar que está hace más de 40 años en Colegiales y en la que laburan tres generaciones de Busatto ao vivo. Las paredes están empapeladas con recortes de diarios y revistas con los triunfos de Busatto alrededor del mundo, siempre elegante sobre la bici. Hay vitrinas con trofeos, bicis nuevas, poca luz y mucha mística
Mientras esperaba que me cambiaran la goma y la cámara, noté que distintos clientes se acercaban a la dueña, le daban un beso y el pésame. Ella estaba vestida de negro. Empecé a sospechar que don Busatto la había quedado. Presté más atención y, efectivamente, nos había dejado una semana atrás. 'Esa enfermedad de porquería', suspiró doña Busatto, mientras cobraba un parche. Busatto Jr, junto a su mujer y su hija, seguían trabajando pero a ella se la veía más afectada. Entró un petiso de pelo duro con un bolso gigante en el hombro. Tenía un racimo de biromes azules en la mano. 'Hoy no hace falta', dijo la señora Busatto, mientras el tipo acomodaba el bolso al lado del mostrador. 'No le vine a vender hoy, vine a saludarla', dijo. Se instaló durante 10 minutos, contó sobre la enfermedad que sufrió su madre, le recomendó que lea libros de noche, para distraerse, ella le dijo que ese era el peor horario, se abrazaron, él sacó del bolso un diario de Mercedes y se lo regaló
La nuera de Busatto tardó un poco en hacerme el arreglo y pasé como 40 minutos en el local. Fue como estar en el living de su casa, o en el patio. Busatto Jr. retaba a su hija por no limpiar una bici que estaba en vidriera, la señora leía en voz alto los títulos del diario mercedino que le llamaban la atención (habían robado en un cementerio), por teléfono llegaban más saludos. Antes de irme, dije el primer 'lo siento mucho' de mi vida, pero la verdad que así fue
Mientras esperaba que me cambiaran la goma y la cámara, noté que distintos clientes se acercaban a la dueña, le daban un beso y el pésame. Ella estaba vestida de negro. Empecé a sospechar que don Busatto la había quedado. Presté más atención y, efectivamente, nos había dejado una semana atrás. 'Esa enfermedad de porquería', suspiró doña Busatto, mientras cobraba un parche. Busatto Jr, junto a su mujer y su hija, seguían trabajando pero a ella se la veía más afectada. Entró un petiso de pelo duro con un bolso gigante en el hombro. Tenía un racimo de biromes azules en la mano. 'Hoy no hace falta', dijo la señora Busatto, mientras el tipo acomodaba el bolso al lado del mostrador. 'No le vine a vender hoy, vine a saludarla', dijo. Se instaló durante 10 minutos, contó sobre la enfermedad que sufrió su madre, le recomendó que lea libros de noche, para distraerse, ella le dijo que ese era el peor horario, se abrazaron, él sacó del bolso un diario de Mercedes y se lo regaló
La nuera de Busatto tardó un poco en hacerme el arreglo y pasé como 40 minutos en el local. Fue como estar en el living de su casa, o en el patio. Busatto Jr. retaba a su hija por no limpiar una bici que estaba en vidriera, la señora leía en voz alto los títulos del diario mercedino que le llamaban la atención (habían robado en un cementerio), por teléfono llegaban más saludos. Antes de irme, dije el primer 'lo siento mucho' de mi vida, pero la verdad que así fue
domingo, marzo 11, 2012
Sensible de oído
Estoy en Buenos Aires hace un mes luego de casi un año en Alemania. Se imaginarán que después de todo ese tiempo de estar rodeado distintos idiomas, de los que entendía entre poco y nada, estoy hiper sensible a lo que escucho por todos lados. Es como si se me hubiese destapado el oído. Y no paro de escuchar todo, en todos lados. Aún más que siempre
La bienvenida me la dio un volantero que me dijo 'servite, maestro'. Una frase tan simple, tan cotidiana, me hizo cagar de risa. Me acordé de los holandeses, franceses o alemanes que conocí en este tiempo y que estudiaron español. No creo que conozcan esa expresión. Hoy, cuando estacioné en la Plaza Belgrano, el gamuceiro me preguntó "¿Te interesa aprovechar para un lavado?". La estructura de la frase, tan de emplado de Mc Donald's, me llamó la atención. También me sorprendió la forma, entre simpática y formativa, con la que me habló el oficial del Tránsito cuando me detuvo en el Barrio Chino. Él me dio la indicación de avanzar, pero cuando lo hice un peatón se tiró a la calle y yo lo esquivé. En lugar de aleccionarlo a él, me explicó que la prioridad siempre la tiene el peatón de la misma forma en que lo hubiese hecho Topa. Me habló sobre la conciencia al manejar
El oído al pasar de la semana, se lo queda el señor que a la salida de 'Novias, madrinas, 15 años' dijo: hay que tener muchos huevos para venir a ver esto'
Nota: todos los que somos hijos del dueño deberíamos ver esta peli
viernes, febrero 24, 2012
Puntero laser
Y hablando de ese show de los Peligrosos Gorriones en Niceto:
Los encargados de Seguridad, desde el primer piso, iluminaban con puntero laser la cara de quienes prendían cigarrillos de marihuana
Por cada porro prendido, uno de seguridad hacía garabatos laser en la cara del consumidor
Dense cuenta: si logran que toda la audiencia esté fresca, la gente verá la realidad y será el fin del rock
Eso sí: dos latas de medio litro de cerveza las cobraban $30
Los encargados de Seguridad, desde el primer piso, iluminaban con puntero laser la cara de quienes prendían cigarrillos de marihuana
Por cada porro prendido, uno de seguridad hacía garabatos laser en la cara del consumidor
Dense cuenta: si logran que toda la audiencia esté fresca, la gente verá la realidad y será el fin del rock
Eso sí: dos latas de medio litro de cerveza las cobraban $30
Etiquetas:
Como la vida misma,
Pensamientos de drogado,
Recitales
miércoles, febrero 22, 2012
Mañana es mejor (pero ayer es idílico)
Ir a ver a los Peligrosos Gorriones con Fede, mi amigo recitalero, fue como saltar hacia atrás en el tiempo.Seguíamos repasando nuestras frases preferidas de la noche ("un poco con sida" o "carabina de homicida") mientras dábamos vueltas por Palermo, el barrio de mi infancia y que también compartimos mucho con Fede porque su antigua novia, actual madre de sus hijos, vivió a pocas cuadras de casa. Hablamos de todo, pasamos por los lugares de siempre, que cambiaron tanto. Y siempre preferimos la foto vieja. No me quiero poner en viejo choto, pero todas esas pizzerías con dicroicas y nombres en italiano son horribles y las torres, un exceso de todo
La última cerveza y el sánguche de mila a medias los pedimos en el único bar no careta de la zona, sobre Salguero, a la altura del pasaje, antes de llegar a Santa Fe. En la tele peleaban dos que nadie conocía y nadie recordará, en la barra una rubia se tomaba un whisky nacional y un pibe de once años compartía mesa con su papá y varios tíos, todos en pedo de vino con hielo
Me volví caminando y pasé cerca de mi departamento de soltero. Evité pasar por la esquina, era demasiado nostalgiazo junto
La última cerveza y el sánguche de mila a medias los pedimos en el único bar no careta de la zona, sobre Salguero, a la altura del pasaje, antes de llegar a Santa Fe. En la tele peleaban dos que nadie conocía y nadie recordará, en la barra una rubia se tomaba un whisky nacional y un pibe de once años compartía mesa con su papá y varios tíos, todos en pedo de vino con hielo
Me volví caminando y pasé cerca de mi departamento de soltero. Evité pasar por la esquina, era demasiado nostalgiazo junto
Etiquetas:
Como la vida misma,
Recitales,
Viejo choto
miércoles, septiembre 21, 2011
miércoles, agosto 03, 2011
Campañas
El periodista de Página 12 Fernando Krakowiak posteó cinco campañas y no puedo más que afanárselas y citarlo, porque son tan buenas que las tiene que ver más gente.
José Manuel De la Sota, candidato a gobernador de Córdoba
Mario Fiad, candidato a gobernador de Jujuy
Alberto Hernández, candidato a intendente de Córdoba
Luis González, candidato a intendente de Vicente López
Raúl Panero, candidato a intendente de Pilar
José Manuel De la Sota, candidato a gobernador de Córdoba
Mario Fiad, candidato a gobernador de Jujuy
Alberto Hernández, candidato a intendente de Córdoba
Luis González, candidato a intendente de Vicente López
Raúl Panero, candidato a intendente de Pilar
martes, julio 19, 2011
Revoluciones que no fueron
Etiquetas:
Cosas que atrasan,
Revoluciones que no fueron
jueves, julio 14, 2011
Uh, oh
El martes me enteré que mi vieja va a votar a Macri en el ballogate. Ayer mi viejo me dijo lo mismo. Me deprimió mucho la noticia. Ella tiene una pesada herencia gorila y no está dispuesta a cortar la tradición justo ahora. "Son los dos lo mismo", redujo él. Les empecé a reenviar algunos mails, como los que cuentan que en el Borda no hay calefacción, con la lejana esperanza de que cambien de opinión. En días en los que no dejo de preguntarme por qué lo votan, David Byrne, ídolo y referente, aparece con él.
No lo aguanto más, no lo voy a aguantar otros cuatro años. En estos días agradezco no vivir en Buenos Aires para no escucharlo, no verlo en la tele, a él ni a sus asesores, cancheros, soberbios contenidos, que saben que es mejor seguir sonriendo y diciendo frases tan inteligentes como "somos vos", "juntos podemos", "vamos juntos" y de mientras abandonan la educación pública, los hospitales, matan a los locos, piden y ponen más policías. Siempre más policías. Van a ser años largos. En cuatro años colapsó a la ciudad, vació la cultura, cerró espacios de expresión, hizo mierda el Colón, subejecutó presupuestos, metió a sus barras bravas en el Indoamericano. Salta a los ojos que la ciudad está mucho peor desde que él la gobierna.
No soporto más sus pasitos cuando gana, su supuesta espontaneidad, no sabe ni festejar, no sabe hablar, no sabe gobernar. Pero encontró un discurso y una forma de contar sus cagadas en los que creen un par de millones de argentinos. Macri lo hizo.
No lo aguanto más, no lo voy a aguantar otros cuatro años. En estos días agradezco no vivir en Buenos Aires para no escucharlo, no verlo en la tele, a él ni a sus asesores, cancheros, soberbios contenidos, que saben que es mejor seguir sonriendo y diciendo frases tan inteligentes como "somos vos", "juntos podemos", "vamos juntos" y de mientras abandonan la educación pública, los hospitales, matan a los locos, piden y ponen más policías. Siempre más policías. Van a ser años largos. En cuatro años colapsó a la ciudad, vació la cultura, cerró espacios de expresión, hizo mierda el Colón, subejecutó presupuestos, metió a sus barras bravas en el Indoamericano. Salta a los ojos que la ciudad está mucho peor desde que él la gobierna.
No soporto más sus pasitos cuando gana, su supuesta espontaneidad, no sabe ni festejar, no sabe hablar, no sabe gobernar. Pero encontró un discurso y una forma de contar sus cagadas en los que creen un par de millones de argentinos. Macri lo hizo.
miércoles, julio 13, 2011
Bien rodeado
Mi amigo Fede ganó el concurso literario que organizó Racing, el club de sus amores. Le van a dar una camiseta firmada por el plantel y una medalla. Eso es estar bien rodeado
viernes, junio 17, 2011
Groso mal
Y llega un día en que volvés a creer en el periodismo digital o lo que carajo sea esto.
sábado, junio 04, 2011
Parecido no es lo mismo
Este tema
me suena muy parecido a este otro
Maru Kogan tenía la teoría de los temas que son primos y se parecen mucho. Sin embargo, este caso lo relaciono más con el choreo
me suena muy parecido a este otro
Maru Kogan tenía la teoría de los temas que son primos y se parecen mucho. Sin embargo, este caso lo relaciono más con el choreo
martes, mayo 31, 2011
Cita de 'Sumo', de Pettinato
Por suerte, me cumplieron un pedido y me llegó a Alemania 'Sumo', el libro que escribió Roberto Pettinato, del que había leído varias críticas buenas. A mis amigos de La Bombachita les mandé por mail estos fragmentos y, ya que hice el esfuerzo de tipear, lo copio acá también.
Copio casi entera la página 42:
En esos tempranos ochenta nadie pensaba en el dinero o al menos eso parecía. De todos modos, se sabía que los Soda Stereo lucían millonarios mientras que otros sólo se conformaban con hacer alarde de sus volados en los puños o sus cabellos erizados hasta el techo, como puñales de una planta desconocida. En el medio de todo esto estábamos nosotros, los Sumo, una banda de forajidos sin estilo, sin maquillaje, sin vestuaristas locas embravecidas por las anfetaminas. Parcía que no teníamos nada que mostrar en una fiesta privada. Pero Luca tenía algo en claro, como bien me lo dijo un día: "Si no nos pagan, no tocamos". Eso me quedó grabado para siempre. ¿Por qué? Porque jamás imaginé que Luca podía pensar en el dinero cuando lo único que tenía era una remera, un par de anteojos en forma de ventanas semicerradas y un bolso en el que trasladaba de un lado al otro con una botella de ginebra Bols de envase terracota y un hueso disecado, como un fémur, que usaba para mostrar sobre el escenario y decir: "Éste es el hueso de mi abuela! Ahora nos lo vamos a fumar".
Sin embargo, Luca creía -y así me lo transmitió claramente-que no éramos otra cosa que músicos, "y a los músicos, cuando tocan, les pagan". Nunca me había sentido así, ni siquiera había sospechado que éramos tan sólo eso hasta el día que, en efecto, nos pagaron un show en Halley y él agarró todo el dinero y se puso en cuclillas. Ahí pude ver el ritual que jamás había visto antes: uno a uno, dividiendo en seis partes, iba colocando los billetes hasta formar pequeñas pilas iguales.
Página 35 (viene contando de uno de los primeros shows). Al terminar cada tema, nadie dejaba su vaso para aplaudir o para decir "quedense" o "váyanse". Nada. la nada total; tocábamos delante de niños de cartón o para nadie. Luca cantaba en inglés, y su castellano no estaba aun menos depurado que el de un joven que viene de intercambio cultural.
No había hostilidad. Tampoco aceptación.
Comenzamos a recoger los equipos y volvimos a Hurlingham completamente...¡satisfechos!
Si no lo habías entendido antes, ahora era el momento para saberlo: "Lo importante es tocar", esa frase que escuché de Prodan durante toda la vida. No había que ser un fósforo que sueña con incendios de bosques. Ni siquiera lo contrario.
Simplemente tocar. ¿El porqué? ¿La teoría? ¿El concepto? No lo sé. Tal vez sea el secreto que ni siquiera conocen los zorros malandras.
Copio casi entera la página 42:
En esos tempranos ochenta nadie pensaba en el dinero o al menos eso parecía. De todos modos, se sabía que los Soda Stereo lucían millonarios mientras que otros sólo se conformaban con hacer alarde de sus volados en los puños o sus cabellos erizados hasta el techo, como puñales de una planta desconocida. En el medio de todo esto estábamos nosotros, los Sumo, una banda de forajidos sin estilo, sin maquillaje, sin vestuaristas locas embravecidas por las anfetaminas. Parcía que no teníamos nada que mostrar en una fiesta privada. Pero Luca tenía algo en claro, como bien me lo dijo un día: "Si no nos pagan, no tocamos". Eso me quedó grabado para siempre. ¿Por qué? Porque jamás imaginé que Luca podía pensar en el dinero cuando lo único que tenía era una remera, un par de anteojos en forma de ventanas semicerradas y un bolso en el que trasladaba de un lado al otro con una botella de ginebra Bols de envase terracota y un hueso disecado, como un fémur, que usaba para mostrar sobre el escenario y decir: "Éste es el hueso de mi abuela! Ahora nos lo vamos a fumar".
Sin embargo, Luca creía -y así me lo transmitió claramente-que no éramos otra cosa que músicos, "y a los músicos, cuando tocan, les pagan". Nunca me había sentido así, ni siquiera había sospechado que éramos tan sólo eso hasta el día que, en efecto, nos pagaron un show en Halley y él agarró todo el dinero y se puso en cuclillas. Ahí pude ver el ritual que jamás había visto antes: uno a uno, dividiendo en seis partes, iba colocando los billetes hasta formar pequeñas pilas iguales.
Página 35 (viene contando de uno de los primeros shows). Al terminar cada tema, nadie dejaba su vaso para aplaudir o para decir "quedense" o "váyanse". Nada. la nada total; tocábamos delante de niños de cartón o para nadie. Luca cantaba en inglés, y su castellano no estaba aun menos depurado que el de un joven que viene de intercambio cultural.
No había hostilidad. Tampoco aceptación.
Comenzamos a recoger los equipos y volvimos a Hurlingham completamente...¡satisfechos!
Si no lo habías entendido antes, ahora era el momento para saberlo: "Lo importante es tocar", esa frase que escuché de Prodan durante toda la vida. No había que ser un fósforo que sueña con incendios de bosques. Ni siquiera lo contrario.
Simplemente tocar. ¿El porqué? ¿La teoría? ¿El concepto? No lo sé. Tal vez sea el secreto que ni siquiera conocen los zorros malandras.
jueves, mayo 19, 2011
Oído al pasar
Por mail, mi mamá me transcribe lo siguiente:
Subte casi vacío, enfrente de mi un muchacho vestido con ambo. Pasa un señor, se sienta al lado, lo saluda:
- Hola doc.
El tipo lo mira y dice:
- ¿Hernia?
- Sí
- ¿Cómo anda?
- Bastante bien, pero tengo un dolorcito acá
- Debe ser una hernia chiquita nueva.
- ¿No será la malla que pincha?
- No, imposible. ¿Como era su nombre?
- Calvete
- Bueno, Calvete, vengase cualquier jueves después de las 12 que lo vemos
- A propósito doc, ¿qué onda con la doctora rubia?(movimiento de cejas)
- Nada, Calvete. Operamos juntos, nada más
Subte casi vacío, enfrente de mi un muchacho vestido con ambo. Pasa un señor, se sienta al lado, lo saluda:
- Hola doc.
El tipo lo mira y dice:
- ¿Hernia?
- Sí
- ¿Cómo anda?
- Bastante bien, pero tengo un dolorcito acá
- Debe ser una hernia chiquita nueva.
- ¿No será la malla que pincha?
- No, imposible. ¿Como era su nombre?
- Calvete
- Bueno, Calvete, vengase cualquier jueves después de las 12 que lo vemos
- A propósito doc, ¿qué onda con la doctora rubia?(movimiento de cejas)
- Nada, Calvete. Operamos juntos, nada más
lunes, mayo 02, 2011
Berlín
Si quieren leer la nota sobre Berlín que escribí para Concepto F., la revista de Ford, hagan clic acá
viernes, abril 22, 2011
Mucho punch
Cuando tenga una agencia de modelos le voy a poner 'Mis chiquitas'
martes, abril 12, 2011
Mundo Caca
Apenas me mudé solo, recibí de alguien, no me acuerdo quién, creo que fue mi hermana, uno de esos recipientes que sirven para poner juntos al aceite y vinagre. Me parecía genial y hasta lo veía lindo. Con el tiempo, fui comprobando que el aceite siempre se chorreaba y que refillear el vinagre era una tarea imposible. El vidrio se puso cada vez más pegajoso y dejé de usarlo a los pocos meses
Pocos elementos hogareños terminan engendrando un mundo caquiento a su alrededor en tan poco tiempo como estos pequeños adminículos, que ni nombre propio tienen
Pocos elementos hogareños terminan engendrando un mundo caquiento a su alrededor en tan poco tiempo como estos pequeños adminículos, que ni nombre propio tienen
Etiquetas:
Mundo Caca,
Revoluciones que no fueron
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




